miércoles, 20 de noviembre de 2013

Publicidad sin conciencia es puro cinismo

Y hoy el premio Hostia con la Mano Abierta va para todos esos peseteros hijosdeputa que, ya forrados de pasta y sin necesidad de más, hacen anuncios de empresas cuya forma de hacer negocios y ganar dinero es, como mínimo discutible. Especialmente, me provoca sarpullidos (o quizá es la falta de higiene) la cínica publicidad de los Bancos.

¿De verdad necesita Pau Gasol, Guardiola, Julia Otero y demás salir en publicidad de un sector bancario que es el causante de gran parte de la situación en la que estamos ahora?¿No os ganáis ya bien la vida como para seguir el juego a estos ejecutivos y altos directivos, sanguijuelas que se blindan sus pensiones e indemnizaciones y que intentan lamer las heridas de su corrompida conciencia con las Obras Sociales?

Yo obligaría por Ley a cada casa de putas que es un banco a tener Obra Social pero impediría que hicieran publicidad sobre ello. No quiero que saquen rédito del "bien" que hacen. Y puestos a sacar a alguien y darle una morterada por dos frases en un anuncio, saca a un parado o a una persona en exclusión social. A ellos no les pediré conciencia, que poca se puede tener cuando estás jodido de hambre. Pero a actores, deportistas y demás nuevos privilegiados de esta podrida sociedad, se les debería caer la cara de vergüenza antes de salir en el anuncio de un puto banco especulador o una multinacional que utiliza mano de obra barata en cualquier país tercermundista.

Que tengan paciencia, que dentro de poco nosotros mismos seremos la mano de obra tercermundista.

martes, 19 de noviembre de 2013

Berto es Dios

No voy a decir que lo de ayer, viendo a Buenafuente, fuera una revelación pero fue una confirmación: Berto Romero es Dios. Se comió con patatas a todos los demás en el primer programa de "En el Aire", incluido a Buenafuente. En este caso es explicable porque se nota que Buenafuente deja a Berto ese protagonismo que le permite explayarse a gusto e improvisar porque sabe que es el plato fuerte, la mejor baza con la que cuenta esta nueva aventura televisiva en casa, en la Sexta.

El problema es que Berto es tan bueno que, no es que haga malos a los demás, pero si los convierte en más discretos de lo que serían en otras circunstancias. Donde Berto interioriza el guión (y se permite el lujo de improvisar, que lo hace de puta madre) los demás colaboradores simplemente leen la pantallita. Tampoco debe ser fácil compartir espacio con dos monstruos televisivos como el tándem Buenafuente-Romero, intentar buscar tu hueco, parecer natural, meter baza en una relación tan consolidada y natural... Supongo que irán encontrando su tono, estilo y soltura a lo largo de los programas. Pero, vamos, que se les notó muy acartonados.

En este primer programa se les veía nerviosillos, entre lo agarrotado y el exceso de afán de protagonismo como el colaborador vestido a lo mod que acaparó demasiado tiempo respecto a los invitados David Trueba y Javier Cámara. Por cierto, me parece mucha gente cuatro colaboradores más Berto, presentador e invitados para la escasa hora y poco que dura.

¿Consecuencia? Que se desaprovechó una gran oportunidad de entrevista con Trueba y Cámara. Llegó un momento que ejercieron un papel casi de convidados de piedra ante los acontecimientos que sucedían delante de sus narices. Lo único que acertaron a decir es que les había salido una película muy bonita.

Era el primer programa, echándoles los huevos de hacerlo en directo, después de un lustro sin hacer un late night... Nada más el intento es de agradecer. Y yo no voy a entrar en eso de que el show es más de lo mismo porque está todo inventado y ¿cómo se hace un late night que no suene a late night?

Yo no sé vosotros pero, precisamente, esa novedad que es el botón rojo en el que supuestamente cualquiera del programa puede pararlo y hacer lo que le dé la gana me pareció lo más apañado de todo. Vamos, que se notaba que de improvisado nada. Pues para hacer eso, no lo hagas.

Bueno, será cuestión de ver cómo evoluciona el tema.