viernes, 21 de junio de 2013

Cuando el concepto "actor secundario" es un insulto

Se ha muerto James Gandolfini. ¿Quién? James Gandolfiniiiiii. Y es que más de uno no sabrá de quién le estoy hablando. Si ve la foto, lo reconocerá vagamente de alguna película. Y eso que tuvo la puta suerte de encarnar a Toni Soprano, lo que le dio una fama que, de otro modo, no hubiera conseguido (injustamente porque es un grandísimo actor) De no ser por el popular capo mafioso, hubiera sido uno de tantos buenos intérpretes de los que nadie conoce su nombre excepto los cuatro cinéfilos de turno (en mi caso, cinéfago)

Cuando muere alguien a quien solo has visto en la pantalla y dices que te sabe mal, la gente se te mira de medio lado como diciendo: "pero si no lo conoces de nada". Bueno, tengo que decir que en mi caso particular siento más cercanos a los buenos actores y actrices que a mucha gente "real" que me resulta totalmente indiferente. La cercanía la da los buenos ratos que me han hecho pasar sus magníficas interpretaciones, el admirar un trabajo bien hecho. No me joderé a llorar (una cosa es que te sepa mal y otra, el rollo patético e histérico del fan) pero te dices: "vaya, hombre, que no la podían palmar antes otros que yo me sé".

James Gandolfini (R.I.P)


James Gandolfini pertenece a esa categoría de los mal llamados "actores secundarios". Un concepto despreciativo porque, en esencia, bajo esa denominación se esconden grandes actores que tienen más interpretación en una ceja de la que suele tener el héroe musculoso de turno. Y cuya condición de "secundarios" significa que están encasillados a unos determinados papeles, viendo desperdiciado todo su potencial. Muchos de ellos languidecen en productos de escasa calidad al servicio de un piazo madera con ojos hinchado de clembuterol.

Otro eufemismo condescendiente es ese de "actores de reparto", como si no tuvieran la misma importancia que las estrellas del celuloide, cuando muchas veces son los que salvan el film. Son actores, y punto, muchos de ellos como la copa de un pino condenados a que nadie se acuerde de sus nombres. Yo he tenido desde siempre debilidad por este tipo de artistas porque, en definitiva, comparto ese sentimiento de "loser" que acompaña a muchos de ellos. He de reconocer que he sufrido el escarnio público de mis amigos por conocer sus nombres. Pero el problema lo tienen ELLOS.

Así que ahi va mi más sincero reconocimiento a James Gandolfini, pero también a otros (no necesariamente muertos) como Lance Henriksen, Tom Sizemore, Stockard Channing, John Lightow, Joe Pesci, Ron Pearlman, William Fitchner...


miércoles, 19 de junio de 2013

Si tiene cola de gato y maulla como un gato...

La verdad, desde que el periodismo me dejó he estado muy desconectado del tema prensa excepto cuando me pongo Al Rojo Vivo para cabrearme un rato. Así que no conozco muy bien cómo ha surgido la polémica esa de renombrar las lenguas que se hablan en Aragón (castellano, catalán y aragonés) con nombres surrealistas como "lengua propia aragonesa que no se habla más que en Aragón y en ningún lado más te lo juro por mi madre, que era aragonesa".

Leo que algunos políticos piden que no se remueva una cuestión que nunca ha generado polémica. Como siempre, mienten como bellacos. Porque ellos mismos son los que han generado esa polémica; los que la han avivado y utilizado para generar odios y recelos. Y eso pasa por puro paletismo de muchos políticos aragoneses, especialmente los que viven amodorrados en Zaragoza y no tienen ni puta idea de la realidad de las periferias. Ni conocen dicha realidad ni les importa, dicho sea de paso.Y eso pasa por pura prepotencia y manipulación histórica de los politicuchos de Barcelona que también consideran la zona oriental de Aragón (Franja de Ponent, para ellos) como las particulares periferias de Cataluña.

Vivo en zona de frontera y a mi alrededor conviven las tres lenguas, lo que honestamente considero una riqueza y no un problema. He visto como tranquilamente una persona cambiaba de un idioma a otro (principalmente de las dos lenguas minoritarias al castellano) cuando sabía que su contertulio no le iba a entender en su lengua materna. Y nadie se ha rasgado las vestiduras. Pero también he visto como en unas zonas se ha tachado el nombre correspondiente a "la lengua del otro" en los carteles bilingües, en una absoluta falta de respeto; o como en un pueblo hacen broma sobre pueblo vecino diciendo por lo bajinis: "a ver cuando hablan bien de una vez". Así que, por favor, no seamos ingenuos.

Yo no soy lingüista. Ni lo quiero ser, tras comprobar las continuas manipulaciones que estos temas sufren en función de las ideas y tendencias de los expertos de turno (algo que también pasa con los historiadores, todo hay que decirlo) Lo que invito, siempre que converso (o discuto) sobre este tema es a aplicar la lógica.


¡Cuántas veces habré oído eso de: Yo no hablo catalán: hablo "fragatí", "tamaritano"...Lo mismo va para los de: Yo no hablo aragonés porque eso significaría que hablo lo mismo que los de Estadilla, y yo soy de Fonz. Y no hablamos lo mismo. (Por cierto, así está el aragonés que ni ha superado la etapa de acordar que existe una lengua común derivada del latín llamada fabla y no cuatrocientas lenguas distintas. Al menos, castellano y catalán se han sabido dotar de una gramática y una academia de la lengua)

Me parece perfecto. Desde hoy, yo no hablo castellano. Yo habló "binefariano". Y los del pueblo vecino hablan "monzonianonaniano". Mejor dicho, yo hablo "callepamploniano", que no es lo mismo que los de la calle de abajo que hablan "callearenaliano".

Que yo sepa, eso de "hablo-una-cosa-que-se-habla-en-mi-pueblo-pero-en-ningún-otro" solo puede pasar en la puta selva del Amazonas con una tribu que no haya tenido contacto con otros seres humanos. Solo así puede nacer una lengua única que se hable en un lugar y solo en ese.

Asi que resulta que yo hablo lo mismo que alguien que vive en Andalucía, Canarias, Colombia, Argentina... nadie lo discute. Pero no es lo mismo lo que hablan dos personas que viven en pueblos vecinos de la provincia de Huesca. Sospechosamente hablan algo parecido, con sus palabras distintas (también tengo yo palabras distintas en castellano con mis vecinos de Monzón y, repito, nadie discute que hablamos lo mismo) Pero no, no es lo mismo.

Entre ellos se entienden perfectamente a pesar de según algunos son lenguas totalmente distintas que se han desarrollado dentro de su término municipal con un campo de fuerza que ha evitado que ninguna palabra se escapara al pueblo de al lado. Pero ¡¡¡ojocuidadoparacuenta!!! no cometamos el error. Cada uno habla su propio idioma, propio, único, indivisible y de generación espontánea.



Por cierto, ¡¡¡oh, casualidad!!! también se entienden perfectamente con sus vecinos de la provincia de Lleida, que poseen su extraña y totalmente distinta lengua propia, y a la vez sospechosamente similar. Y ya al borde de la locura, ¡¡¡pueden comunicarse a la perfección con personas que viven en Valencia y Baleares!!!. ¿Magia potagia?¿Obra del Señor Dios de las Palabras?

Resumamos. Cojamos a un chino, a un ruso o a un sueco (que los escandinavos son muy listos) y digámosles: Mira, tenemos a una persona de Aragón que habla castellano y que cuando va a una zona determinada no se entiende con sus habitantes porque hablan otra cosa. Pero esos habitantes que hablan otra cosa sí se entienden con sus vecinos de algunas de sus regiones vecinas distintas, todos ellos utilizando sus lenguas maternas sin necesidad de buscar una forma común de expresión para poderse comunicar. ¿Es una temeridad pensar que la conclusión del chino, el ruso y el sueco (joder, parece un chiste) será: "estas personas hablan lo mismo entre ellos, que es algo distintos del castellano"?

La cuestión es tan clara y sencilla como patética. El problema es que ese idioma común se llama "catalán". Si esta gente que habla lo mismo, con sus variantes como variantes hay del castellano, hubiera tomado el acuerdo común de decir: a ver, vamos a llamar a lo que hablamos "fluflurdias", otro gallo hubiera cantando y muchas gilipolleces nos hubiéramos ahorrado todos.

Y ni eso debería de hacer falta, porque yo no dudo de que hablo castellano (si, hijos míos, asombraos, ese nombre viene de ¡¡¡Castilla!!!) y soy aragonés. ¿Me van a desterrar? Ah, no, que sí se puede decir que hablo castellano pero mi vecino no puede decir que habla catalán sino "lengua propia suya de si mismo que suena mogollón a catalán pero te corto los huevos como digas que es catalán".

* P.D.- Si yo reconozco que cuando me llama un teleoperador del otro lado del oceáno, me está hablando en mi mismo idioma aunque apenas me entere de qué coño me está contando; qué obtuso hay que ser para dejarse llevar por odios y rencillas paletiles y no querer admitir que se comparte un idioma con un vecino, tan solo porque ese vecino es de otra región distinta.

sábado, 15 de junio de 2013

Mongolos al volante

Impactante campaña en Reino Unido para concienciar sobre los accidentes de tráfico. En el espejo de un baño público de hombres, mientras un tipo se está mirando, un monigote atraviesa el cristal de dentro afuera como si traspasara el parabrisas tras un accidente de coche. Pues bueno, vale, me alegro.

Creía que a estas alturas de la película deberíamos ser conscientes de que ya pueden hacer las campañas más impactantes que se les ocurran, sacar a gente con los budillos fuera, familiares llorando por la pérdida de un ser querido... el efecto nos dura tres segundos hasta que vemos el anuncio de Fairy. Nuestra retentiva es la que es y, además, gran parte de nosotros, entre los que me incluyo, nos transformamos al volante. Y por los cojones nos vamos a acordar de no se qué hemos visto en la tele hace no se cuanto.

Por ello, yo tengo una propuesta de campaña. Seguro que tampoco funciona, pero al menos estará más presente en el día a día del conductor. Ya que hay tantos leñazos de tráfico, se trata de algo muy sencillo. Que no retiren todos los coches tras un accidente, que dejen uno al canto de la carretera para que se vea cómo queda tras el guarrazo. Así, los conductores verán cada pocos kilómetros el resultado de las imprudencias. Y si no, en vez de tantos paneles anunciadores de marcas comerciales, que se pongan fotos bien grandes de piñazos.

Sé qué aún así no cambiaremos pero es más barato y más efectivo que tanto pastizal tirado a la basura en campañas en los medios.

El Estado Controlador

Vaya por delante que creo que es necesaria una estructura estatal, aunque para nada me gusta la actual. Pero lo que no entiendo es esa manía del Estado de convertirse, a veces, en nuestro padre o protector a pesar nuestro. Para que os hagáis una idea os daré algunos ejemplos.

 Algunas normas de tráfico.- Obviamente, no puedes conducir con un torzón del quince, borracho como un piojo. O ir a trescientos por hora en sentido contrario. Porque no pones en peligro tu vida sino la de los demás. Pero, ¿por qué coño estoy obligado a llevar el cinturón? Si me pego un leñazo y me como el parabrisas, es asunto mío. No estoy perjudicando a nadie así que no me gusta que me digan lo que tengo que hacer.

Eutanasia.- Este caso es aún más flagrante. Así que, ¿no podría elegir cuando la quiero palmar en el caso de que estuviera terminal?¿Qué derecho tienen a decidir sobre la propia vida de uno y decirle cómo tiene que irse de este perro mundo? Obligan a la gente a suicidarse en la clandestinidad y a los que les ayudan por compasión, a enfrentarse con la criminalización. Nadie debe decidir en última instancia sobre la vida de uno, excepto esa misma persona.

Aborto.- Los de la derechona más recalcitrante hacen parecer a las mujeres que abortan como guarrillas que van a una clínica abortiva como quien va a comprar el pan. Es una vergüenza, nadie más que una mujer que lo sufre sabe lo que es ir a una clínica fría y que le hagan un raspado con el consiguiente trauma que eso puede conllevar. Por lo tanto, ¿qué cojones hace el Estado diciéndole a la mujer lo que tiene que hacer con su propio cuerpo? La decisión ha de ser completamente personal. Cuando el aborto se ha despenalizado, no he visto yo colas de mujeres en las clínicas diciendo: ¡¡¡ah, qué bien, barra libre!!! Así que un poco de respeto por la libertad individual de las mujeres, especialmente en un asunto que no daña a terceras personas.

lunes, 3 de junio de 2013

Medidas anticrisis... mis cojones

Llevo mucho tiempo evitando voluntariamente pronunciarme sobre la puta mierda de situación social y económica del país. Primero, porque lo único que haría sería escupir una serie de improperios e insultos, que sobrepasarían incluso mi habitual talante malhablado. Por el otro, porque hay mucha gente que está diciendo muchas cosas que yo pienso y que lo hacen mejor que yo.

Pero hay una pequeña reflexión que me está quemando y que como no la escriba me va a petar el poco cerebro que me queda. ¡¡¡Estoy hasta la polla del "yo haría esto pero no tengo más cojones que hacer lo otro"!!! De verdad, creía que no me iba a sorprender ya nada pero lo estoy flipando. Traducido, ahora ya no se dedican a escondernos que nos quieren joder, sino que nos dicen claramente que nos van a joder pero que ¡¡¡encima es por nuestro bien!!!

Creo que lo he dicho alguna vez pero me reafirmo en la siguiente máxima: ¿qué van a saber los hijosdeputa de políticos profesionales de nuestros problemas y mucho menos legislar sobre ellos si viven en una burbuja de privilegios. Privilegios desde las facetas más peregrinas como que los cubatas en el Congreso les salen a mitad del precio que me cuestan a mi en un garito. Y privilegios más cabreantes como que (ya que son ellos los que legislan) se van a quedar fuera del recorte de las pensiones que se prevé. Es decir, yo tendré que currar 35 años (si encuentro trabajo) para que me den unas putas migajas mientras ellos con siete años de diputado ya se pueden retirar con ¡¡¡la pensión máxima!!! Es decir, un diputado que entre en las Cortes con 25, a los 32 se puede retirar y vivir toda la puta vida a costa de nosotros, los pringados. ¿Alguna razón objetiva para esta flagrante desigualdad respecto al ciudadano medio al que se supone que sirven?

En fin, que corro el riesgo de empezar a cagarmeenlaputamadrequeloscagoatodosaunquesumadrenotengalaculpadehaberengendradoasemejantesbastardosbuenoalgunas madressí.

Ya vendrán otros con los datos macroeconómicos y todas las zarandajas que yo lo veo bien claro. Todas estas medidas que se están tomando no son anticrisis. No va a conseguirse una puta mierda con ellas. La única receta contra la crisis que tienen estos majaderos es pretar el culo y esperar a que pase el temporal. Pero aprovechando la coyuntura han dicho: "oye, que este Estado del Bienestar del que tanto nos enorgullecemos en voz alta porque queda bonito y muy demócrata cuesta demasiado así que lo vamos a dinamitar por los cuatro costados".

¿Alguien se cree que se ahorra mucho despidiendo a médicos, profesores?¿Alguien cree que es solución machacar a pensionistas y parados?¿Qué medidas han tomado contra ellos mismos y los mamones que tienen la pasta de verdad: grandes empresarios, banqueros y demás élites? Y aún sale algún hijoputa como el de Mercadona diciendo que él aún habría hecho alguna reforma laboral más dura. Claro que sí, coño, con dos cojones que ahora podéis soltar por esa boquita lo que habéis pensado siempre y os cortabais. Por eso, no habéis demostrado más que sois unos putos cobardes que abren la boca cuando creen que los de abajo estamos demasiado jodidos como para reaccionar.

Lo jodido es que el año que viene, que seguiremos estando más jodidos que el copón nos dirán que estamos creciendo y volveremos a nuestros partidos de Primera División, nuestros Grandes Hermanos y Mujeres, Hombres y Viceversa; y a rajar en el bar pero no salir a la calle, que estamos muy bien educados y eso de protestar nos decía nuestra mamá que está feo.

sábado, 1 de junio de 2013

Tú pones la mano, yo pongo el tampón

Los anuncios de productos para mujeres no solo los hacen los hombres, sino la versión más cerda, machista y pajera de cerdos salidos. Solo así se entiende que en el último anuncio de tampas, directamente, y sin pasar por la casilla de salida, la actriz? Amaya Salamanca introduzca el tampón en la mano cerrada de un tipo que hace de coño. Así, como lo leeis. Además, en primer lugar, ¿qué coño hace el tipo metiendo la mano en el bolso de la Samanca y sacando el tampón? Surrealista.

Y esto no es la excepción sino la regla (mira, hablando de tampones) Porque este tipo de anuncios más propios de la mente enfermiza de un adicto a las pelis porno coreanas, tienen ya una larga tradición: mujeres de buen ver, semienporretas y haciendo gestos casi obscenos para decirte cómo se meten el qué y por donde. (Aunque claro, si la versión es el rollo cutre-naif de "¿a qué huelen las nubes?" ¿Habrá algún punto intermedio no?)



Ya sabemos eso de que el sexo vende pero es que en estos productos no lo entiendo. Porque estos anuncios lo único que pueden hacer es salivar a los tíos y cabrear a las tías que tienen un mínimo de inteligencia. Si dijéramos que tras el anuncio, los hombres van en manada al super a pillar tampones para ver si sus chicas se convierten en Amaia Salamanca. Pero es que los tampones es el típico producto que un tío nunca iría a comprar ni aunque si chica se vaya a chorro. Y no creo que para las mujeres sea muy atractiva la imagen que de ellas dan esos anuncios. ¿Para quién coño está hecho ese anuncio?

Será que no tengo idea de publicidad pero si yo soy el señor Tampax, encargo una campaña de publicidad que me va a costar una pasta y veo que el creativo me dice: "si, cogeremos a la rubia de moda, que va a introducir un tampón en la mano de un tipo que hará de vagina, ante la mirada aborregada de éste y ¡¡¡dos amigos más!!!"; primero le pego dos hostias y luego me piro de ahí y no es contrato otra campaña en mi puta vida.