martes, 17 de diciembre de 2013

Conciertus interruptus

Bajo esta frase tan de abuelo cebolleta, se esconde una gran verdad: mucha gente no tiene educación ni se sabe comportar. Y no me refiero a no comerse los mocos en público o pelar las gambas con cuchillo y tendor. Para mi la educación es, básicamente, no andar jodiendo a los demás.

¿Cómo puede ser que oiga gritar más a la pedorra que tengo a mi lado que al tipo que está cantando en el escenario? Eso me pasó el sábado pasado en la sala El 21, en el recital de Xoel López. No es un músico al que haya seguido en los últimos años (me quedé en su época de Deluxe) pero es un buen músico, se subió al escenario a cantarnos sus temas (dos horas de concierto bien buenas), la entrada había costado su precio y qué menos que prestarle un mínimo de atención.

Xoel López en acción, en el 21 (Huesca)

Pero parece que hay gente que cree que lo que tiene que decir es más interesante que las canciones que se supone que debería estar escuchando y, si sube el tono de la música, aún grita más. ¿Perdón?

- Punto 1. Si has pagado diez euros, quiere decir que tenías interés en ver a este artista. O te sobra la pasta.
- Punto 2. Si cuando no estás dando por culo, tarareas y bailas sus canciones es que te gusta el artista...¡¡¡pues cállate y escúchale!!!
- Punto 3. Se supone que a esos amigos con los que estás los has visto antes del concierto y los vas a volver a ver al salir...Repito, ¡¡¡pues, coño, cállate!!! Ya hablarás con ellos luego, faltada.

Mi teoría es que esta gente piensa que pagar la entrada no es que le dé acceso a un espectáculo, sino que da el derecho a gritar sus gilipolleces teniendo a un artista como música de fondo, como quien tiene la radio puesta o va en el ascensor.

viernes, 13 de diciembre de 2013

El circo de Mandela

Ahora que está el tema digerido, vamos a resumir diciendo que el entierro de Mandela ha sido un puto circo. Y no lo digo por los cánticos de los sudafricanos que ellos tienen su cultura y despiden a sus muertos así, igual que nosotros los lloramos por los rincones a lo desgarrado como los italianos, los yanquis montan bufé libre en casa y los irlandeses se cogen unas curdas del copón. Así que, aunque en principio me pueda
chocar verlos ahí de jarana que parece una rave, no ese el circo del que hablo.

Me refiero al circo de tres pistas nutrido de payasos mal llamados "líderes mundiales". Parece que Mandela era un tipo majo, dialogante y políticamente correcto (por eso se evitó una guerra civil en Sudáfrica) así que seguro que no hubiera puesto reparos a que le vinieran a ver estos mandamases. Total, él no se ha enterado. Pero seguro que, por dentro, se la pelaba, especialmente viendo la catadura de algunos de los invitados.

Porque a rendir tributo a Mandela han ido líderes y ex lideres de países en los que Mandela fue considerado un terrorista aún entrados en el siglo XXI (en mi pueblo eso se llama ser más falso que un duro de seis pesetas; sí, pesetas, tengo una edad). Porque a rendir tributo acudieron sanguinarios dictadores que no solo no representan los valores del fallecido sino todo lo contrario. Y luego se quejan el intérprete, que resulta que movía las manos sin ton ni son. Perdona, si dejan entrar al dictador Obiang, ¿no van a dejar entrar al de las manos tontas? P'adentro también, oye.

Que, por cierto, esto del falso intérprete de lenguaje de signos (oye, que yo lo vi y daba el pego, no le quitemos mérito) me hace ver que no solo España es un país de pandereta. Bueno, en este caso, Sudáfrica es un país de vuvuzela o como se llama la trompeta rayante esa. Que mira que cuesta poco contratar un intérprete acreditado. Para contraatacar, nosotros enviamos a esa alegría de la huerta, genio de la dialéctica que es nuestro queridísimo presidente Rajoy quién ¿se emocionó ante la pérdida de uno de los personajes más importantes del siglo XX? No, a él lo que le hizo caer la lagrimilla es que en el estadio donde se realizó el funeral de Estado fue donde España ganó el Mundial de Fútbol. Eso es empatía y condolencia, sí señor. ¡¡¡Campeón!!!

Le recomiendo que siga la política de estos dos años: la callada por respuesta. Porque cuando habla, sube el pan.

jueves, 12 de diciembre de 2013

¿Prefieres a mamá o a papá?

A propósito de la consulta sobre la Independencia de Cataluña/Catalunya, prevista para el 9 de noviembre y recordando las memeces dichas y las que están por venir:

1.- Aquí los dos bandos son nacionalistas, tanto catalanistas como españolistas. Ya vale de hablar solo de los nacionalistas catalanes como si los de Mandril no lo fueran, y de la peor calaña.

2.- Que el puto Rajoy y sus secuaces dejen de esconderse detrás de la Constitución: la Constitución la hacen las personas y, como tal, se puede cambiar si hay un acuerdo. No es palabra de Dios Padre Omnipotente.

3.- Que el puto Mas y sus secuaces dejen de esconderse detrás de la consulta soberanista para esconder la vergüenza de su política de recortes y sus casos de corrupción. Si este tema no le tocara la fibra tanto a los catalanes, tanto los que piensan una cosa como la otra, estarían todos en la calle no pidiendo Independencia o Dependencia, sino la dimisión del President por incompetente.

4.- Esto es como al niño que le dices que no puede coger algo: cada vez lo quiere con más ganas. El centralismo de la derechona ("Una, Grande y Libre"), tan sútil y comprensivo como siempre se ha limitado a decir: "No, y Punto Pelota" (lo mismo digo de los supuestos progresistas del anterior gobierno, que su progresismo y mis cojones, 44). ¿Reacción que provocan? Gente moderada, no necesariamente nacionalista se ha acabado uniendo a los independentistas de toda la vida. Si en otros temas, cada vez que habla Rajoy muere un gatito; en este, cada vez que abre el buzón nace un nuevo independentista.

5.- Se está generando un asco mutuo que empieza a dar miedito. Nada más hay que oir hablar de los catalanes en otras regiones de España y de los "españoles", en Cataluña. Estamos llegando a un punto de no retorno.

Y, digo yo, ¿cómo va a querer un catalán formar parte de España si le dicen sistemáticamente que es un llorica que no hace más que pedir y que hable bien ya de una vez que no se le entiende lo que dice, polaco de mierda? A veces da la sensación de que a muchos españolistas les gustaría más Cataluña si, simplemente, la vaciaran de catalanes. Eso de: "os tenemos una manía del copón pero ni se os ocurra separaros" me parece un mensaje cuando menos, contradictorio pero muy extendido entre la españolidad.

En el otro lado, tenemos a los que han vivido del agravio eterno y del victimismo durante generaciones para obtener más del Estado Central en plan sanguijuela, jugando como comodín gastado la misma baza una y otra vez sin ningún reparo moral; formando gobiernos de coalición con sus supuestos "antagonistas" y sabiendo interiormente que nunca será suficiente y que las exigencias no harán sino que continuar e incrementarse. El "si me das lo que quiero, sigo dependiente pero si no te amenazo con la independencia" resta bastante credibilidad. El auténtico independentista lo es cuando las cosas van de cara o de culo.

6.- La manipulación histórica ha sido nauseabunda. Por ambas partes. Ni España tiene 3.000 años como dijo la lerda de la Aguirre (la España centralista y unificada tiene 300 como mucho, desde Felipe V) ni existe la puta Corona Catalano-Aragonesa. Las Historias de España y Cataluña han estado íntimamente ligadas y la influencia mutua ha sido innegable. Cuando yo iba a la facultad, di un año Historia de España y al siguiente, Historia de Cataluña. En la Autónoma de Barcelona. ¿Os creéis que cambió mucho lo que me enseñaron un año y al siguiente?

7.- A mi, nadie de fuera me va a decir lo que tengo que decidir en mi propia tierra. Si una mayoría incontestable de los catalanes quiere la independencia, pues se la doy. ¿Qué coño tiene que decir nadie de Madrid, Murcia o Almería?¿La Unidad de España? Me la pela. La unidad no se consigue por cojones.

8.- Los catalanes tienen un fondo de mal rollito con todo lo que huela a España. Y lo entiendo. No es lo mismo que hace trescientos años vengan unos señores de Madrid y te digan: "hey, amiguitos, queremos montar algo llamado España así como más unida para ser más fuertes y por ahí" que que te invadan lo que tú consideras tu país, te lo arrasen, te eliminen tus instituciones y tus leyes, persigan tu idioma y, básicamente, te den por el culo a base de bien. Y que durante los trescientos años siguientes, veas en Madrid la media sonrisa del hijodeputa triunfador, sabiendo que se ha salido con la suya. Todas las autopistas, aeropuertos e industrias que te pongan no curan aquello. Lo hubiera curado un respeto mutuo que nunca ha habido.

España y Cataluña son como esos hermanos que viven con sus padres y se llevan como el puto culo.

9.- Como aragonés, me la pelan los unos y los otros porque, sin comerlo ni beberlo, nos hemos tragado muchos marrones. Me recuerda a "no te metas en el medio, que recibirás". Pues hemos recibido. Me da pena el españolismo exacerbado de algunos aragoneses con poca memoria histórica (el centralismo nos pasó como un rodillo y destrozó siglos de política, cultura e idioma propios) Me da rabia la manipulación catalanista de nuestra historia. Señores, reino de Aragón y, después, Corona de Aragón. Y punto. Lo demás, invenciones y entelequias.

En fin, habría muchas más consideraciones, pero ya me he cansado. Mi resumen:

Los políticos de ambos lados manipulan a su antojo o ¿es una casualidad que este follón toque ahora con la crisis?¡¡¡ Qué bien le viene a ambos bandos desviar la atención!!! Y nosotros, la gente volvemos a comportarnos como borregos yendo como cagallón por cequia, sin meditar las cosas y dejándonos llevar por los instintos y las medias verdades. En este tema, sí tenemos a los políticos que nos merecemos.


martes, 3 de diciembre de 2013

Ahora, buenos gritos. ¿Y antes?

Estoy viendo en los últimos días a unos trabajadores de Canal 9 ultrarreputeados que van persiguiendo por ahí al presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra. Hijodeputa es lo mínimo que le dicen. Y me parece cojonudo, porque hijosdeputa son todos desde el directivo que cobra sueldos de escándalo por tocarse el rabo (y a los demás, les toca las narices) hasta el presidente como autoridad máxima responsable de ese medio de comunicación, perfecto ejemplo de qué NO hacer con un medio público. Pero me hubiera parecido mejor si los periodistas y técnicos se hubieran quejado de la manipulación aberrante que se ha producido durante todos los años en el que el PP ha convertido esa cadena en su patio de vecinos y no solo ahora que se quedan en la puta calle.

Es la sensación que me da, que igual se habían quejado y yo no me he enterado. Que puede ser, que soy muy despistado. Pero si no me he enterado es porque tampoco habrán protestado tanto. Recuerdo, por ejemplo, quejas de los trabajadores de TVE cuando los políticos de turno querían "orientar" las noticias en cierto sentido.

Como cualquier persona que se ve sin sustento en un futuro inmediato, están legitimados a cagarse en la puta madre que parió a los políticos y chupatintas varios pero les debería escocer haber sido CÓMPLICES de esta situación en tiempos anteriores.

Y es que aquí vamos justicos de principios. Es muy jodido tener principios sin un puto duro en el bolsillo. Pero luego cuando rajas, te pueden refrescar la memoria. No me vale eso de "me obligaban", "no podía hacer otra cosa (siempre se puede hacer otra cosa)", "estaba mi futuro en juego (ya, y por eso te jugaste tu credibilidad profesional)". Me suena a lo que dice el mamón de gerente del PP sobre Bárcenas, que le obligaba a firmar recibís pero que el dinero no lo veía. Vamos, poco menos que debería estar amenazado de muerte, no te jode. ¿Quién se lo cree?

En fin, que yo creo que ahora las manifestaciones y protestas son descarnadas como reacción a lo que se reprimido durante tantos años. Aquí en España, somos tan sumisos cuando nos llenan el estómago como beligerantes cuando nos quedamos sin sustento.

Esta situación ha encendido el debate sobre la necesidad o no de los medios de comunicación públicos. Algunos son firmes defensores de que dichos medios no deberían existir. Son los mismos que dicen que estas televisiones y radios están al servicio del poder de turno. Tiene cojones que me vengan ahora los de los medios privados a hacer de abanderados de la objetividad.

El Canal 9 ha estado al servicio del PP. Ya, ¿y El Mundo en la época de Aznar, que parecía la portavocía del Gobierno? Lo digo por el Eduardo Inda que una vez, sí y otra también critica la existencia del medio público. Pero lo mismo se puede decir de La Razón, del ABC, de El País (en este caso, lamiendo el orto al PSOE) Pues que yo sepa, estos medios públicos también padecen un flagrante clientelismo político al que, para más inri, añaden una servidumbre publicitaria (no publiques esta noticia negativa de un banco o una multinacional porque pone un montón de pasta) Así que no me jodan. Claro que no quieren que haya medios públicos, ¡¡¡para tener ellos más negocio!!!

Soy firme defensor de lo público. Se puede hacer periodismo desde lo público y con objetividad razonable. Hay que recordar la TVE de Zapatero o la actual Aragón Televisión (¿cuánto salíamos los aragoneses en televisión antes que no fuera por catástrofes, por el esquí o por acontecimientos folclóricos?) No digo que fueran totalmente independientes, pero vamos, no creo que los medios privados puedan abrir la boca al respecto.

Los profesionales son los que deben velar por el cumplimiento de un determinado código ético. Si no lo hacen, tenemos lo de Canal 9: buenos berridos ahora y un gran silencio durante años.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Publicidad sin conciencia es puro cinismo

Y hoy el premio Hostia con la Mano Abierta va para todos esos peseteros hijosdeputa que, ya forrados de pasta y sin necesidad de más, hacen anuncios de empresas cuya forma de hacer negocios y ganar dinero es, como mínimo discutible. Especialmente, me provoca sarpullidos (o quizá es la falta de higiene) la cínica publicidad de los Bancos.

¿De verdad necesita Pau Gasol, Guardiola, Julia Otero y demás salir en publicidad de un sector bancario que es el causante de gran parte de la situación en la que estamos ahora?¿No os ganáis ya bien la vida como para seguir el juego a estos ejecutivos y altos directivos, sanguijuelas que se blindan sus pensiones e indemnizaciones y que intentan lamer las heridas de su corrompida conciencia con las Obras Sociales?

Yo obligaría por Ley a cada casa de putas que es un banco a tener Obra Social pero impediría que hicieran publicidad sobre ello. No quiero que saquen rédito del "bien" que hacen. Y puestos a sacar a alguien y darle una morterada por dos frases en un anuncio, saca a un parado o a una persona en exclusión social. A ellos no les pediré conciencia, que poca se puede tener cuando estás jodido de hambre. Pero a actores, deportistas y demás nuevos privilegiados de esta podrida sociedad, se les debería caer la cara de vergüenza antes de salir en el anuncio de un puto banco especulador o una multinacional que utiliza mano de obra barata en cualquier país tercermundista.

Que tengan paciencia, que dentro de poco nosotros mismos seremos la mano de obra tercermundista.

martes, 19 de noviembre de 2013

Berto es Dios

No voy a decir que lo de ayer, viendo a Buenafuente, fuera una revelación pero fue una confirmación: Berto Romero es Dios. Se comió con patatas a todos los demás en el primer programa de "En el Aire", incluido a Buenafuente. En este caso es explicable porque se nota que Buenafuente deja a Berto ese protagonismo que le permite explayarse a gusto e improvisar porque sabe que es el plato fuerte, la mejor baza con la que cuenta esta nueva aventura televisiva en casa, en la Sexta.

El problema es que Berto es tan bueno que, no es que haga malos a los demás, pero si los convierte en más discretos de lo que serían en otras circunstancias. Donde Berto interioriza el guión (y se permite el lujo de improvisar, que lo hace de puta madre) los demás colaboradores simplemente leen la pantallita. Tampoco debe ser fácil compartir espacio con dos monstruos televisivos como el tándem Buenafuente-Romero, intentar buscar tu hueco, parecer natural, meter baza en una relación tan consolidada y natural... Supongo que irán encontrando su tono, estilo y soltura a lo largo de los programas. Pero, vamos, que se les notó muy acartonados.

En este primer programa se les veía nerviosillos, entre lo agarrotado y el exceso de afán de protagonismo como el colaborador vestido a lo mod que acaparó demasiado tiempo respecto a los invitados David Trueba y Javier Cámara. Por cierto, me parece mucha gente cuatro colaboradores más Berto, presentador e invitados para la escasa hora y poco que dura.

¿Consecuencia? Que se desaprovechó una gran oportunidad de entrevista con Trueba y Cámara. Llegó un momento que ejercieron un papel casi de convidados de piedra ante los acontecimientos que sucedían delante de sus narices. Lo único que acertaron a decir es que les había salido una película muy bonita.

Era el primer programa, echándoles los huevos de hacerlo en directo, después de un lustro sin hacer un late night... Nada más el intento es de agradecer. Y yo no voy a entrar en eso de que el show es más de lo mismo porque está todo inventado y ¿cómo se hace un late night que no suene a late night?

Yo no sé vosotros pero, precisamente, esa novedad que es el botón rojo en el que supuestamente cualquiera del programa puede pararlo y hacer lo que le dé la gana me pareció lo más apañado de todo. Vamos, que se notaba que de improvisado nada. Pues para hacer eso, no lo hagas.

Bueno, será cuestión de ver cómo evoluciona el tema.


jueves, 24 de octubre de 2013

Oh, my god. They've been spying on us!!!

Homer Simpson, ese gran filósofo existencial, acusaba en un episodio a su mujer, Marge, de vivir "en la calle del Regaliz, de la ciudad del Chocolate en el país de la piruleta". Ahí se deben creer que vivimos nosotros toda esta caterva de políticos hijosdeputa que gobiernan este mundo como si fuera su partida de monopoli.

Solo así se entiende la que están montando. Lideres de países "civilizados" están muy, muy pero que muy requeteenfadados con Estados Unidos (hay que poner voz de niña pija refunfuñona para darle el tono adecuado) porque oh, my god, they've been spying on us!!! (que para los que no atendisteis en clase de inglés significa: Oh, dios mio, nos han estado espiando)

Emmm, ¿alguien duda a estas alturas que los servicios secretos de todos los putos países se espían entre ellos hasta cuando están plantando un pino, sean aliados o enemigos? Y quiero insistir en decir "aliados", que no amigos. Es tan ridículo como llevarse las manos a la cabeza por la caja B del PP como si fuera algo que no nos imagináramos todos. Que se haya comprobado no nos debería dar tanta sorpresa. Más que nada porque seguro que del PSOE para abajo, todos están haciendo lo mismo. Lo único es que no les ha salido su particular Bárcenas rebotado.

Así que, si ellos saben que se están espiando. Y si nosotros sabemos que ellos saben que se están espiando...¿a qué cojones tanta indignación? Anda y que se vayan todos a tomar por el culo.

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Me perdí algo en clase de mates?

Yo creí que había atendido en clase de matemáticas cuando era zagal. Y que 3.000 años son tres millares. Pero he aprendido que, en realidad, pueden ser veintipico. Al menos si nos topamos con la Justicia. Me podrán venir con hostias de que la Ley dice esto, que ordena lo otro; que los beneficios penitenciarios por un lado, que si el máximo número de años que se pueden cumplir de condena, por otro...

Y me digan lo que me digan yo siempre me quedo con la misma cara de "mi no entender". Si tú has hecho algo como para que te claven tres mil años de cárcel (como ser una etarra asesina) no me cuadra que a los veintitantos, salgas. Una de dos, o se es honesto y no se condena a nadie a más de treinta años (porque no los va a cumplir) o te jodes y si te tocan tres mil, pues ahí encerrado hasta que la palmes. Y si te portas bien en chirona, pues que te descuenten el tiempo de tu pena real, por los delitos que te han condenado. ¿Qué es eso de quitarla del máximo permitido?

La Justicia es demasiado abstracta. Entonces no sé para qué hay jueces, abogados y fiscales. Que te condenen por Easy Order, como en el McDonalds. Tanto has hecho, tanta pena estipulada. Pues no. Si has matado a treinta personas (cojones, que se dice pronto pero hay que ser desalmado e hijodeputa), llamadme lo que queráis pero esa persona no se merece reinserción ni hostias. A pudrirse en el trullo.

Nunca entenderé esta Justicia garantista de mierda en la que parece que importan más los problemas de los verdugos que de las víctimas.  

miércoles, 16 de octubre de 2013

No hay que confundir principios con censura

Mira que le gusta a la gente mezclar churras con merinas. El Ayuntamiento de Barcelona censura la foto de un torero que iba a anunciar en banderolas de toda la ciudad la exposición temporal World Press Photo. No se me podrá a mi acusar de gustarme el toreo. De hecho me parece, directamente, tortura. Pero es una gilipollez censurar la imagen porque no se trata del anuncio de un espectáculo tauromaquia, que todos sabemos que está prohibida en Cataluña, sino una fotografía que forma parte de la exposición de un premio internacional. Porque de eso va el World Press Photo, ¿no? de fotos, salga quien salga.

padilla word press foto

Como siempre, se tira la piedra y se esconde la mano. La censura es denunciable pero por lo menos lo honesto hubiera sido que los portavoces del Ayuntamiento de Barcelona hubieran dicho: sí, somos antitaurinos y no nos ha dado la gana de poner la foto del torero. Pero, ¿con qué salen? Escurren el bulto diciendo que no se censurado una imagen sino que se ha "seleccionado" otra. Por cierto, mucho más discreta y en contra del criterio del propio concurso.

Por lo tanto, como suele pasar en estas ocasiones, no hay un error sino que se acumulan dos: la censura por confundir principios con censura y el no tener los huevos de reconocer los motivos reales de este acto inquisidor.


martes, 15 de octubre de 2013

Menos moñacos y más información

Me suelo ir a dar paseos. De ellos trata mi blog http://andadetas.blogspot.com.es/  Soy un hombre de término medio así que ni me casco ocho horas para subir al ibón de jodopetacaquelejos, ni me quedo en casa en el sofá. Se trata de pateadas de entre hora y media y tres horas que sirven para hacer un poco de ejercicio y despejar la mente. Invirtiendo el tiempo que os digo, tengo la oportunidad en muchas ocasiones de aprovechar esos senderos que en algunas comarcas de mi zona habilitaron en su día con la esperanza (vana, en muchas ocasiones) de que alguien los hiciera. No me he cruzado con mucha gente en mis paseos, si os soy sincero. Y si lo he hecho, eran lugareños. No pringados como yo que han ido de propio.

Pero esa no es la cuestión. El problema que os quiero plantear aquí es muy sencillo: ¿Tan difícil es poner a qué distancia está el lugar de destino en el letrero de madera de turno?¿O la duración del trayecto? Y ya tirando la casa por la ventana¿qué tal ambos: duración y trayecto? Porque no es normal que te plantes delante del inicio de un camino y no sepas si estás a 3 kilómetros o a 300; si vas a tardar media hora ida y vuelta o vas a tener que hacer noche por el camino.



Para poner dibujicos en el cartel de esos de niño de cuatro años de andarines con su vara y su mochilica; para eso sí que gastamos esfuerzo y perras. Pues hombre, que si veo un cartel de madera a lo rústico con el nombre de un lugar que no es el que estoy en ese momento y que me supone un traslado físico. Y si veo un sendero que nace a mis pies...pues que ya me doy cuenta que es por donde tengo que ir para llegar a ese sitio. Hasta ahí me llega. Así que los grabados de senderistas esquemáticos a lo pintura rupestre levantina, pues como que me sobran. ¡¡¡Lo que me hace falta es saber cuánto voy a tardar y cuanto piazo voy a patear, coño!!!

Porque yo soy del género perezoso y muchas veces me hago el sendero en fin de semana, después de comer...y en invierno. Tócate la pera. Es decir, que tengo hora y media escasa para el paseo. Y como decimos en casa: lo que quiero es llegar y engarzar y no estar rascándome la barbilla elucubrando cuánto voy a invertir en mi paseo. No sería la primera vez que me tengo que dar la vuelta mascullando tacos entre dientes porque no sé el tiempo que me va a llevar el trayecto. O me animo y digo: "bueno, tres cuartos de hora de ida y tres cuartos de hora de vuelta hasta donde llegue. Si alcanzo mi destino bien y si no, ya volveré otro día con más tiempo". Con lo que me jode repetir sitios.



Que sí, que podría salir por la mañana, con tiempo. Que sí, que podría buscar información en Internet (que ya os digo yo que si no son senderos de Pirineo y Guara, la información que encontraréis y mis cojones treinta y tres) Pero que esa no es la cuestión. Hace falta esa mínima información que de tan básica es sonrojante que no la pongan. Joder, que estoy de llevarme en mis paseos un rotulador de tinta indeleble y escribir a la vuelta en el letrero lo que he tardado para que los incautos que vengan después sepan a qué atenerse. Pero es que entonces igual vienen los del Seprona y me multan por dañar la propiedad pública, que ya sería para mear y no echar gota.




lunes, 14 de octubre de 2013

Aburrido de Esperar

Recientemente he tenido oportunidad de "disfrutar" de unas cuantas horas de Hospital repartidas en distintos días. Nada grave, cirugía menor para mi madre en una rodilla. Pero me ha permitido darme cuenta de que lo que yo denominaría científicamente como "perder el tiempo de forma miserable" alcanza su máxima expresión en estos sitios.

He de decir que el fenómeno se agudiza si ya tienes un trato habitual con la persona hospitalizada. Porque si eres un familiar de esos de vez en cuando, pues te pones al día de todo lo acontecido desde la última vez que te viste y luego te piras. Pero yo vivo con mi madre (si, a mis 40 tacos pero eso es otra historia, alparceros) La he visto los días del ingreso, los de antes y la veré los de después. Y claro, tú llegas ahí, le das un beso, le preguntas ¿Qué tal estás?¿Has dormido bien?¿Ha venido alguien más a visitarte? y... se acabó la conversación. A ver qué leches haces las dos o tres horas restantes.

Pues os digo lo que se hace: se suceden las miradas al infinito; los soplidos, toses y carraspeos; el asomarse a la ventana y volver a asomarse al cabo de treinta segundos como si uno esperara que el paisaje hubiera cambiado (algo que solo puede suceder en tan corto intervalo de tiempo si pasa un tsunami)


Se entra y se sale continuamente de la habitación del paciente. Unas veces porque te echan enfermeras y médicos; otras, porque hay tantas visitas que eso parece el camarote de los Hermanos Marx. También sales fuera de la habitación...por hacer algo, por ocupar el tiempo. Sales al pasillo, andas como si estuvieras haciendo un casting para extra de The Walking Dead; buscas un lugar para sentarte (siempre incómodo).para después levantarte y volver a hacer kilómetros de vuelta por esos mismos pasillos, con los brazos caídos.

Me recuerda a cuando vas a un museo. Recorres varias los mismos pasillos con paso trotón, balanceándote de lado a lado. Te paras delanteen las habitaciones de los demás como quien se para ante las obras de arte (¿qué coño espero ver?¿Al enfermo y sus familiares en pose como si les estuviera pintando Velázquez?)

Durante estas esperas eternas se come y se bebe sin sustancia. Vas a las máquinas a pillarte una Coca Cola. Vuelves a las máquinas a pillarte un Kit Kat. Bajas a la cafetería a comer y a merendar. Te empapuzas cosas que parecen más experimentos genéticos sacados del laboratorio que algo hecho en una cocina. Si te lo sirvieran en un restaurante acusarías al chef de crímenes contra la Humanidad.

Para estas estancias me preparo como si fuera de viaje. Me he llevado un libro (en inglés, que es información superflua pero así me hago el chulo), los cascos para escuchar música, el móvil bien cargado para poder jugar al Apalabrados y el Triviate, me compro el periódico... Pocas veces tienes la oportunidad de leer el periódico de cabo a rabo, incluido el horóscopo, todos los suplementos, la revista de moda, el dominical, hacer el crucigrama...

Una de las estampas más patéticas es cuando intentas echar una cabezada en posturas imposibles, repantingado en sillas duras e incómodas diseñadas por satanás y perdiendo cualquier sentido de la vergüenza. Vamos, algo solo comparable a dormitar en un aeropuerto, en el metro, bus o el tren.

Un cuarto de juegos iría genial para los ratos muertos. Desde columpietes para los más pequeños hasta guiñote para los mayores, pasando por billares y videojuegos. Unas tumbonas en un pabellón a lo Huracán Katrina tampoco sobrarían. Visitas guiadas por las instalaciones (teatralizadas a ser posible), exposiciones temporales de artistas de la zona... Se admiten ideas para que, como decía aquella canción de Marc Parrot, no perezcamos "aburridos de esperar".

domingo, 13 de octubre de 2013

La otra América

Hace unos meses rajaba de esos realities bastante aburridos con los que nos atiborran a través de supuestos canales documentales. Sigo pensando lo mismo pero no voy a negar que, con las excusas de practicar inglés "real" y la pésima oferta televisiva de muchos días, me trago algún programa de estos de vez en cuando.

Y he descubierto una cosa entre toda esta basura televisiva de casas de empeños, rebuscadores de antigüedades en cobertizos de paletos sureños, cazadores de cocodrilos, millonarios anónimos, policías que ponen multas... Una cosa que me parece cojonuda: Gracias a estos programas es posible conocer a esos otros Estados Unidos que habían permanecido ocultos durante tanto tiempo. Lo que yo llamo "The Real America".

Hasta la llegada de la TDT y la necesidad de rellenar horas y horas de programación, habíamos conocido unos Estados Unidos que cuando no se limitaban a Nueva York o Los Ángeles, hacían pintorescas incursiones en el "campo" estilo Doctor en Alaska. Los urbanistas son "supercool" y están siempre a la última. Los de los pueblos son filósofos rurales que se rigen por inmaculados principios de moral luterana. Good Bless America.

Unos Estados Unidos de cliché con policías heroicos, violentos e incomprendidos de gatillo fácil, animadoras neumáticas y capitanes de fútbol americano de mandíbula cuadrada, barrios residenciales de casas de 300 metros cuadrados y jardín con el césped siempre perfecto en las que los hijos tienen verdaderos parques temáticos en el sótano de su casa; ejecutivos de éxito en la Gran Manzana y periodistas que se ganan la vida escribiendo un puto artículo a la semana (por favor, que alguien me diga dónde echar currículums para trabajar en esas revistas).

Seguramente sin proponérselo, estos realities nos permiten conocer unos Estados Unidos, seguramente mucho más reales, de embarazos adolescentes, destartaladas casas de madera que parece que va a derribar de un soplido el lobo del cuento; personas de 150 kg para los que el McDonalds es la regla y no la excepción, tirados que van a empeñar las joyas de la familia, el televisor o la dentadura de su abuela por "cincuenta pavos".

Así que cuando estéis hasta los güevos de Mujeres Desesperadas, Friends (y que conste que adoraba esa serie), Sexo en Nueva York, Everwood... poneos El Jefe, Empeños a lo Bestia, Millonario Anónimo, Embarazada a los 16, Ya No Quiero Estar Gordo, Los Cazadores del Pantano o Esta Casa era una Ruina. Vamos, para equilibrar la balanza un poquito.

lunes, 7 de octubre de 2013

"Destino Oculto" o cómo clavarte doblada una peli romántica

Llevaba varias semanas viendo las promociones en la tele: Matt Damon corre por las calles de Nueva York, perseguido por misteriosos hombres trajeados y con sombreros a lo Mad Men. Hey, mola, acción de encefalograma plano para el domingo noche (me encantan las pelis de Jason Borne). Una vez que ha acabado la peli y tras reflexionar unos segundos con cara de Homer Simpson (con mirada perdida y dedo en la nariz incluido) me he dicho: ¿es sensación mía o me han clavado doblada una peli romántica pasada por el barniz de una fantástica?

Y me he dado cuenta de que no es tan difícil que los tíos veamos una peli de esas de amor: que nos la recubran de extraños personajes que no se sabe qué son (extraterrestres, ángeles...), algunas carreras paquí y pallá, alguna hostia como un pan y...voilá, nos tragamos dos horas de peli romántica fijo.

Porque al final si tuviera que resumir "Destino Oculto" no deja de ser chico y chica se encuentran, se enamoran, parece que los astros están en su contra y se suceden los encuentros y desencuentros. Tras superar todos los obstáculos (el amor todo lo puede y esas mierdas que no han hecho más que intoxicar las relaciones del mundo real) chico y chica acaban juntos. Vamos, un episodio de Lo que Necesitas es Amor en toda regla.

Fucking hell!!!


El ocio nocturno disminuye el sentido de la autoconservación (en los demás)

La gente, cuando se toma unos tragos (o algo más) pierde totalmente el instinto de conservación. Cualquiera que me conozca sabrá que no soy un tipo en absoluto violento (no me he peleado nunca, excepto un par de veces de crío y no creo que una riña de esas cuente) Pero sí tengo un físico (peso más de cien kilos), entre otras cosas, que hace que me resulte muy difícil entender por qué, de vez en cuando, viene algún gilipollas que no conozco a soltarme alguna gracias de esas de reirse él solo. O algún comentario pretendidamente original que debería analizar más friamente antes de abrir el buzón.

Porque, como digo, yo no soy violento. ¡¡¡Pero ellos no lo saben!!! Y aún así se acercan a incordiar a un tipo grande y calvo que a alguna vez le han confundido con el portero del local. ¿De verdad no se paran a pensar que podría ser un chungo que les tronzara por la mitad? Así que he llegado a la conclusión de que la noche hace que a algunos se le fundan los plomos y se crean que sus memeces me pueden interesar de alguna manera. Porque yo entiendo que alguno, en su ofuscación etílica conjuntada con el aburrimiento (porque si no no se dedicarían a tocar los cojones) se dedique a buscar parecidos. Pero otra cosa muy distinta es que crean necesario el contármelo.

Consultando con amigos y analizando el asunto me he dado cuenta del problema: los cien kilos no valen de nada si te ven reir, bailar, pasarlo bien y estar de buen rollo. Es triste pensar que la única manera de que no te venga el subnormal de turno no es solo parecer un portero de discoteca, sino ¡¡¡comportarse como un portero de discoteca!!! El problema es que mi madre me ha educado de una manera (¡¡¡Dios la maldiga por ello!!!) que se resume en frases como "déjalo, no vale la pena", "no hay mayor desprecio que no hacer aprecio" y/o "la mejor palabra está por decir".

¿Sabéis que he conseguido yo siendo tan políticamente correcto cada vez que viene un mendrugo de estos? Cogerme un cabreo del copón por no mandarlo a tomar por el culo. Y digo yo ¿por qué debería tener una educación que algunos no tienen conmigo? Así que, sin decírselo a mi madre (no quiero decepcionarla) y después de viejo, ya he comenzado a sacarme a parásitos de encima a cajas destempladas. Yo pasaré un momento incómodo, cierto, pero al menos ellos sabrán qué me parecen sus ocurrencias.

La última la ha protagonizado un tío que huele a femero y me pregunta, ejem, si me lavo las manos después de mear (será porque quiere aprender a hacerlo) y a decir que un amigo mío (y lo señala) no se lava. Un amigo que tiene, por cierto, una higiene impecable. ¡¡¡Pero, tío, ¿tienes las fosas nasales taponadas por tu propia peste? Es como la típica vecina obesa que te aconseja que no comas tanto, que mira cómo te estás poniendo. Menos mal que no necesité mucho para que se pirara (Un dedo amenazante y una sola frase "a partir de ahora no me hables más") ¿Veís?, sin aspavientos ni palabras malsonantes.

Creo que voy a hacer un esfuerzo contra natura y tener cada vez menos paciencia con la patulea de gentuza con la que, desgraciadamente, comparto espacio algunas noches.

Amiguitos, la educación se tiene con la gente que es educada contigo. A la purria...¡¡¡que les den por el culo!!! No tengáis tanta paciencia.

martes, 27 de agosto de 2013

La mesa Strongël

Hoy he estado en el Ikea. Era mi segunda vez. Pero la anterior puede ser considerada una experiencia incompleta. Entre otras cosas porque no probé las despreciadas albóndigas suecas. Haré aquí un inciso para decir que como "tragaldabas" que soy, me he zampado cosas mucho peores, así que no sé porque esas pelotas de carne son tan denostadas (quizá los retortijones que he tenido unas horas después tienen la culpa de la mala fama). Además, en estos tiempos y con mi actual situación económico-financiera...¿quién se resiste a clavarse ocho albondiguillas por dos euros y medio?

Albóndigas "gromenauer"

Una cosa que he descubierto de los de Ikea, es que son los "chinos" de Europa. No se trata de precios baratos, sino que los tiran por el suelo y los patean. Ya que he empezado con el tema, sigo hablando de la comida. Menú de albondiguillas con patatas y bebida por ¿tres euros? La virgen, para mi eso es el puto paraíso. No me extrañaría que se acercara gente hasta el Ikea tan solo para comer barato. Aunque no sé yo si les sale a cuenta eso que hacen de dejar recargar los refrescos y el café gratuitamente porque nosotros no tenemos miaja el autocontrol de los escandinavos. Yo he visto a la misma persona recargar coca cola siete veces.

Y no nos pongamos tiquismiquis. Será que la calidad del McDonalds, el "Burry" King y el Kentucky Fried Chicken es mucho mejor...y el menú te cuesta casi cinco veces más.

Apocalipsis Ikea

Pero el tema precios lo llevan también a sus sillas "gronjol", sus mesas "rungren" y sus lámparas "escanien". Lo que haría que te miraras de reojo todo ese mobiliario y complementos sino fuera porque son suecos. Porque, claro, todo está tan bien organizado; todo tiene esas líneas tan rectas y limpias; los colorines son tan majos, la gente está tan bien direccionada con flechitas en el suelo de los pasillos. Para lo caóticos y desorganizados que somos los españoles entrar al Ikea es como entrar en un mundo mágico chiripitiflaútico donde las cosas...¡¡¡tienen sentido y funcionan!!!



No me quiero imaginar un Ikea español con sillas "toro bravo", mesas "arriquitaun" y lámparas "fundido a negro": coloringos que no pegan, las patas de la mesa en una punta y el tablero de la misma mesa en la otra, diseños horteras y ostentosos. Vamos, que no funcione nada pero que sirva para aparentar. Y si tiene alerones y sub-buffer, mejor.

viernes, 5 de julio de 2013

Tu boca huele mal

1
- Aquí pasa algo raro-, exclamé. Era la quinta persona en diez minutos a la que le apestaba el aliento. Y claro, eso no se le escapaba a una mente despierta como la mía, no en vano era uno de los mejores en mi profesión: periodista sensacionalista. "Cuanta más mierda, mejor" es mi lema.

Mi mujer, ante la que a duras penas pude omitir una mueca de disgusto cuando me dio su beso matutino; mi hijito que con su mortífero aliento había acabado con sus dos cactus y su venerada tortuguita; el señor Hollander, que casi me hace caer de culo cuando me saludó con su habitual "buenos días"; la mujer de la limpieza y ahora, la vecina del quinto, en el ascensor. -Algo huele mal- pensé y la frase me pareció del todo acertada.

Así que, sin apenas poder contener mi vivo deseo de vomitar en el ascensor, ante la salvaje halitosis que parecía haberse apoderado de la boca de la vecina del quinto, salí a escape en cuanto la puerta de abrió, mostrándome un poco de aire fresco que me afané por respirar.

Llegué a la redacción del periódico donde había malgastado mi talento durante tantos años y como los temas del día eran pura basura (pero no de la buena), comencé a investigar tan intrigante asunto. Pero a medida que fui desarrollando mi labor periodística en toda su extensión (famoso me han hecho mis pagos con droga a confidentes...sobre todo entre los yonquis) mis teorías se fueron a tomar por el -piiiiiiiiiip- una por una, implacable e irremisiblemente.

Llegué a casa derrotado, exhausto y triste, además de asqueado porque en la calle había un tufo de la hostia. Así que me fui a dormir. Pero no pude (¡¡¡joder, que mal olía en aquella casa!!!) Cuando la ovejita 17.133 había saltado la preciosa valla azul celeste que mi prodigiosa mente fabricó, sonó el teléfono. Con mi habitual habilidad y rapidez de reflejos, le di un manotazo y cayó al suelo, descolgándose.

-¿Oiga?, ¿Mike Ock?-, dijo una voz al otro lado
-¿Diga?-, contesté, cogiendo el auricular
-¿Mike Ock?-, insistió la voz con tono irritado
- Sí -, dije
- ¡No me interrumpa!, dijo
- Vale-, dije
- Soy el profesor Smith, de la NASA
- ¿De dónde?-, dije
- ¡De la NASA, capullo!, dijo
- Me la pela-,dije
- ¡No me interrumpa!, dijo. - El planeta Tierra está siendo invadido por una inteligencia superior que está suplantando a los humanos uno por uno-, dijo.
- Pues vale-, dije
- Su particularidad y único medio de descubrirlos es la permanente halitosis que sufren-, dijo
- Pues la hemos "cagao"-, dije. -En la calle no se puede estar del pestazo que hay. Hágame el favor y péguese un tiro.
- ¡¡¡PUM!!!-, dijo su pistola.

2
Ellos no me han descubierto y yo me he integrado. Posiblemente soy el único ser humano vivo pero, qué coño, tampoco éramos gran cosa. Además, estos marcianos no están tan mal si no les hablas cara a cara. Podrían haber tenido tentáculos y ser como calamares de metro ochenta. O apechugas con lo que hay o haces como el profesor. Por ahora, me conformo con papearme tres kilos de ajos diarios.

Mañana dios dirá.

jueves, 4 de julio de 2013

¡¡¡Cazada!!!

La campaña de Aquarius en plan "Apadrina a un político bueno...que los hay" me ha irritado profundamente por su oportunismo. Es lo que tienen estos de Aquarius, que hacen anuncios de esos en los que no se sabe lo que se vende; de los que se supone que ganan premios por su originalidad y que no son más que pajas mentales.

Pero con los políticos han topado, no saben en qué berenjenal se han metido. Ahora leo en la prensa que la alcaldesa de Torrelodones (localidad de rima fácil) de la que se decía el anuncio que había dejado el coche oficial para ahorrar un dinerito a sus vecinos...¡¡¡resulta que la han pillado dentro de ese coche oficial que supuestamente ya no usaba!!! Joder, ¿es que ni la alcaldesa de Torrelodones se salva? Así que los de Aquarius ya pueden editar una nueva versión del anuncio metiendo tijera a la susodicha.

Claro que hay políticos honrados con vocación de servicio pero, casualmente, son los menos políticos de todos. Suelen ser alcaldes y concejales de pueblos pequeños que viven de su trabajo y luego, por amor a su pueblo, se meten en política (y muchos se acaban pudriendo con ella). Son aquellos elegidos por los "cazatalentos" de los partidos, que ya me veo al político de ciudad de turno yéndose a los pueblos a ver quién es el que habla mejor en las partidas de guiñote del bar social para ficharlo. Prueba de que son los menos políticos; los que aún no han entrado del todo en determinada dinámica antidemocrática (¿Hay algo más opaco que un partido político?) es que algunos se presentan a unas elecciones por un partido y a las siguientes, por otro, como ha ocurrido en mi zona.
La colega que sigue usando el coche que dice en el anuncio que ya no usa

Pero a partir de determinado nivel, entre concejal de pueblo grande y presidente del gobierno de la nación, los políticos por acción u omisión son parte de una estructura que, definitivamente tiene que cambiar: a este no le doy ayudas que no es de mi partido, no voy a su feria porque es de un partido distinto, cómo no voy a dar subvenciones a mi pueblo aunque yo esté en Madrid o Zaragoza.

Se asiste a doblamientos de espinazo en cadena cuando viene el jefazo, que yo he oído petar más de una columna. Tendríais que ver la actitud cortesana ante la visita de cualquier mando del partido de turno. Un siseñorismo, un reir las gracias...

Está mal aprovecharse de la función política para acumular ingresos ilegalmente, pero también hay que meter mano a los ingresos legales que permiten que pueda haber concejales que no hagan otra cosa al menos durante esos cuatro años, a base de dietas por asistencia a actos y reuniones. Ser político no puede ser un chollo para el que no sabe hacer otra cosa. Así que mal por los que directamente meten mano al dinero de los ciudadanos, pero mal también a los que por omisión, por ese puto "uy, que yo no sabía nada"; por esa obediencia debida; ese pensamiento único dictado y dictatorial sin posibilidad de disensión...En fin, mal a todos los que permiten que el mundo de la política en España sea el que es: un mundo de privilegios.

martes, 2 de julio de 2013

No me representan



No nos engañemos. No sé puede hacer nada para salir de la crisis. Ya pueden vendernos la moto de que están tomando medidas. Sí, claro, están tomando medidas para escular más a los que menos tenemos. Pero, básicamente, están agachando la cabeza, apretando el culo esperando que esto pase. Siguen el poderoso teorema de que “igual que ha venido, la crisis se marchará”.

Porque los que nos tienen que sacar de esta son parte del problema. Nuestros políticos y grandes empresarios son los herederos de la nobleza y la rica burguesía de hace siglos. No tienen el mismo poder…pero casi. Tienen menos del que quieren ellos y más del que a nosotros, los ciudadanos de a pie, nos gustaría. Es como pedir al zorro que guarde las gallinas o al ladrón que cuide las joyas.

Así que, vuelvo a repetir, cómo se van a joder a ellos mismos. Te tratan de conspiranoico cuando propones según qué medidas. “Es que no entiendes de macroeconomía”, “es que eres un demagogo”, te escupen. Simplemente, tienen miedo de que eliminemos sus privilegios. Y lo triste es que este sistema está podrido desde su estructura y las medidas superficiales que se están tomando son como intentar pulir el casco de un barco con un cepillo de dientes.

Porque si en este sistema funcionara la lógica, los méritos, el buen hacer y no el amiguismo, la prepotencia, la desigualdad y la cultura digital (la de elegir a dedo, digo) debería prohibirse para empezar que todo político profesional (que ya chirría ese concepto) cobrara un sueldo razonable. Es decir, que no tenga que poner de su dinero para ejercer su labor pero que viva como cualquiera de nosotros. Porque, cojones, ¿cómo van a tomar medidas que nos ayuden si no tienen ni zorra idea de cómo vivimos? Y nada de cobrar un duro de sus partidos, que los subvencionamos todos. Los partidos, que se autofinancien o que tengan una estructura tísica.

“Es que ganarían más dinero en la empresa privada y hay que compensarles” tienen los cojones de decir. Ya, pero es que se supone que están en la política por su vocación de servicio y no es labor del ciudadano dedicar sus impuestos a igualar el sueldo a todos aquellos que quieran ser cargos de la administración. Hay que exigir sueldos normales, nada de dietas que sean un saco sin fondo y una excusa para cobrar sobresueldos. Nada de acumulación de cargos. ¿Qué es eso de ser concejal, consejero comarcal, diputado provincial, diputado autonómico… y cobrar de todo eso?

Otra medida “demagoga” que propongo: el Senado, disuelto desde ya. Nos piden que esperemos, que se está trabajando para dotar de verdadero contenido autonómico a la Cámara, que tal, que Pascual, pero llevamos más de treinta años pagando por una Cámara que no vale una puta mierda. ¿Y Qué es eso de poder retirarse con la pensión máxima completa con tan solo siete años de diputado? ¿Qué razón lógica tiene ese privilegio bochornoso que nos recuerda cuando ser político era una “casta”?

Lo que se necesitan son unos cambios profundos que no se realizarán nunca porque los mecanismos para llevarlos a cabo están en manos de los que quieren mantener el status quo eternamente. 

Y mientras nosotros, los ciudadanos de a pie, nos creamos que por votar de vez en cuando ya disfrutamos de la democracia, estamos merecidamente jodidos.


Dos amigos

He de reconocer que hasta hace muy pocos años no conocía a nadie que fuera en silla de ruedas. Por lo tanto, cuando me cruzaba con alguna persona en esa situación siempre existía esa parte de mi que pensaba: "pobretes". Ahora sé que era una actitud paternalista, condescendiente y bastante estúpida por mi parte. ¡¡¡Ande voy yo compadeciéndome de nadie con el percal que estoy hecho!!!

Ahora tengo la suerte de conocer a dos personas, dos amigos, en esa situación. Conocerlos me ha enriquecido y, hablando en plata, me ha hecho menos gilipollas a la hora de afrontar determinadas situaciones. Las habilidades sociales no son mi especialidad; ni encarar situaciones a las que no estoy acostumbrado. Asi que, al principio de coincidir con ellos en distintos lugares y por amigos comunes, yo intentaba mantener una actitud natural, a lo "eh, que soy un hombre de mundo (que apenas ha salido de su pueblo)". Mientras tanto, le daba vueltas a cómo tratarlos, cómo hablar con ellos, o si se iban a ofender por decirles tal o cual cosa.
Mi PolifoniK 2013 on wheels

Hasta que me di cuenta de que la mejor manera de tratarlos era...pues coño, como a cualquier otra persona. Ni aspavientos, ni actitudes forzadas. Dos amigos. Ni más, ni menos.

Precisamente, a uno de ellos le tengo que agradecer que me prestara una silla de ruedas para acudir a un festival y una conferencia tras haberme esguinzado un tobillo. No cometeré la temeridad ni la falta de respeto de decir que sé lo que se siente por tres putos días que fui por ahí rodando pero sí que me di cuenta de algunas cosas que tienen que aguantar estos dos amigos y tantas otras personas.

Como esos bípedos que se apartan del camino como si le diera rampa. No solo dejan pasar, sino que se apartan como si les fueran a contagiar algo. O esas miradas de "penilla" cuando yo circulaba por ahí. O que algunos me dijeran "qué yuyu" les daba el que yo hubiera aceptado que me dejaran la silla de ruedas para poder disfrutar del festival. ¡¡¡No, mejor me quedo en casa, no te jode!!! O la cantidad de barreras arquitectónicas a las que se tienen que enfrentar a diario.

En fin, que espero que no les haya ofendido mi pequeña confesión y, de nuevo, gracias porque creo que los ratos que he pasado con ellos han contribuido a que sea mejor persona.







lunes, 1 de julio de 2013

Sus Majestades Surferas...¡¡¡Los Coronas!!!

Ayer por la noche tuve la suerte de poder ver a Los Coronas en un minifestival gratuito en un pueblo de Huesca. Supongo que ellos lo fliparían más que yo incluso, porque no creo que sea el tipo de escenario y público al que se suelen enfrentar. Y es precisamente por ello por lo que me gustaron incluso más de lo que me hubieran podido gustar vistos en una sala  o en el típico festival de rock.

Porque demostraron que son unos profesionales del copón. Como esto de la música es arte parece que muchas veces es ajena a la profesionalidad o incluso está reñida con ella. ¡¡¡Es que son artistas!!! se atreven algunos a exclamar a modo de justificación. Y yo creo que ambas facetas no son para nada incompatibles. Por eso, entre tanto esgarramantas e iluminado, da gusto ver a unos currantes del rock, unos obreros del surf.

Los Coronas

Desplegaron un concierto impresionante durante cerca de dos horas, con varios bises ante un auditorio en el que había 200 personas tirando largo. No reaccionaron con aspavientos e incluso se tomaron con cierto humor la presencia de un patético espontáneo, el típico borrachuzo paleto de pueblo cuya vida debe ser tan triste que necesita llamar la atención de esta manera. O alguien, simplemente, que tiene problemas con el alcohol...y el alcohol con él. El cantante exhibió una pose de canalla simpático que me encantó. Eso hay que decir que también es talento además de profesionalidad porque, muchas veces, caer bien no se puede forzar.

Ya que es un grupo eminentemente instrumental, el líder de los Coronas quiso demostrar que sí, que sabe hablar y nos contó unas historias enraizadas en el rock y en la propia trayectoria del grupo que despertaron las risas del público. Nos rendimos ante ellos a los dos segundos de haber empezado el set.

Claro, normalmente, llevar a unos modernos a un festival de pueblo hace que los abuelos que se acerquen por allí (que se acercan, menudos son los de los pueblos cuando se deja entrar a un sitio gratis) tuerzan el morro porque las propuestas musicales se les escapan de las manos. Pero claro, ahí estaban los Coronas, con puro surf y rockandroll. Ahí sus cojones que se marcaron un pasodoble y versionaron un clásico de Marisol. Es decir, embelesaron al público de ocho a ochenta años. Otra muestra de que son unos señores músicos.



El rock es actitud. No chulería, no payasadas, no macarradas, no poses. Actitud. Y los Coronas son unos verdaderos maestros. Para eso llevan el tiempo que llevan. Y que duren mucho más.

No me querría olvidar de la pareja que vimos antes del concierto de los Coronas. Se llaman Crudopimiento y su propuesta es una bizarra versión del blues y el folk americano más profundo, con instrumentos que parecen hechos con sus propias manos. Su cantante parece poseido por los blues men de cruce de caminos que tocan por la voluntad, al que se añade el poso de un artista tan iconoclasta como Tom Waits.

Crudopimiento



viernes, 21 de junio de 2013

Cuando el concepto "actor secundario" es un insulto

Se ha muerto James Gandolfini. ¿Quién? James Gandolfiniiiiii. Y es que más de uno no sabrá de quién le estoy hablando. Si ve la foto, lo reconocerá vagamente de alguna película. Y eso que tuvo la puta suerte de encarnar a Toni Soprano, lo que le dio una fama que, de otro modo, no hubiera conseguido (injustamente porque es un grandísimo actor) De no ser por el popular capo mafioso, hubiera sido uno de tantos buenos intérpretes de los que nadie conoce su nombre excepto los cuatro cinéfilos de turno (en mi caso, cinéfago)

Cuando muere alguien a quien solo has visto en la pantalla y dices que te sabe mal, la gente se te mira de medio lado como diciendo: "pero si no lo conoces de nada". Bueno, tengo que decir que en mi caso particular siento más cercanos a los buenos actores y actrices que a mucha gente "real" que me resulta totalmente indiferente. La cercanía la da los buenos ratos que me han hecho pasar sus magníficas interpretaciones, el admirar un trabajo bien hecho. No me joderé a llorar (una cosa es que te sepa mal y otra, el rollo patético e histérico del fan) pero te dices: "vaya, hombre, que no la podían palmar antes otros que yo me sé".

James Gandolfini (R.I.P)


James Gandolfini pertenece a esa categoría de los mal llamados "actores secundarios". Un concepto despreciativo porque, en esencia, bajo esa denominación se esconden grandes actores que tienen más interpretación en una ceja de la que suele tener el héroe musculoso de turno. Y cuya condición de "secundarios" significa que están encasillados a unos determinados papeles, viendo desperdiciado todo su potencial. Muchos de ellos languidecen en productos de escasa calidad al servicio de un piazo madera con ojos hinchado de clembuterol.

Otro eufemismo condescendiente es ese de "actores de reparto", como si no tuvieran la misma importancia que las estrellas del celuloide, cuando muchas veces son los que salvan el film. Son actores, y punto, muchos de ellos como la copa de un pino condenados a que nadie se acuerde de sus nombres. Yo he tenido desde siempre debilidad por este tipo de artistas porque, en definitiva, comparto ese sentimiento de "loser" que acompaña a muchos de ellos. He de reconocer que he sufrido el escarnio público de mis amigos por conocer sus nombres. Pero el problema lo tienen ELLOS.

Así que ahi va mi más sincero reconocimiento a James Gandolfini, pero también a otros (no necesariamente muertos) como Lance Henriksen, Tom Sizemore, Stockard Channing, John Lightow, Joe Pesci, Ron Pearlman, William Fitchner...


miércoles, 19 de junio de 2013

Si tiene cola de gato y maulla como un gato...

La verdad, desde que el periodismo me dejó he estado muy desconectado del tema prensa excepto cuando me pongo Al Rojo Vivo para cabrearme un rato. Así que no conozco muy bien cómo ha surgido la polémica esa de renombrar las lenguas que se hablan en Aragón (castellano, catalán y aragonés) con nombres surrealistas como "lengua propia aragonesa que no se habla más que en Aragón y en ningún lado más te lo juro por mi madre, que era aragonesa".

Leo que algunos políticos piden que no se remueva una cuestión que nunca ha generado polémica. Como siempre, mienten como bellacos. Porque ellos mismos son los que han generado esa polémica; los que la han avivado y utilizado para generar odios y recelos. Y eso pasa por puro paletismo de muchos políticos aragoneses, especialmente los que viven amodorrados en Zaragoza y no tienen ni puta idea de la realidad de las periferias. Ni conocen dicha realidad ni les importa, dicho sea de paso.Y eso pasa por pura prepotencia y manipulación histórica de los politicuchos de Barcelona que también consideran la zona oriental de Aragón (Franja de Ponent, para ellos) como las particulares periferias de Cataluña.

Vivo en zona de frontera y a mi alrededor conviven las tres lenguas, lo que honestamente considero una riqueza y no un problema. He visto como tranquilamente una persona cambiaba de un idioma a otro (principalmente de las dos lenguas minoritarias al castellano) cuando sabía que su contertulio no le iba a entender en su lengua materna. Y nadie se ha rasgado las vestiduras. Pero también he visto como en unas zonas se ha tachado el nombre correspondiente a "la lengua del otro" en los carteles bilingües, en una absoluta falta de respeto; o como en un pueblo hacen broma sobre pueblo vecino diciendo por lo bajinis: "a ver cuando hablan bien de una vez". Así que, por favor, no seamos ingenuos.

Yo no soy lingüista. Ni lo quiero ser, tras comprobar las continuas manipulaciones que estos temas sufren en función de las ideas y tendencias de los expertos de turno (algo que también pasa con los historiadores, todo hay que decirlo) Lo que invito, siempre que converso (o discuto) sobre este tema es a aplicar la lógica.


¡Cuántas veces habré oído eso de: Yo no hablo catalán: hablo "fragatí", "tamaritano"...Lo mismo va para los de: Yo no hablo aragonés porque eso significaría que hablo lo mismo que los de Estadilla, y yo soy de Fonz. Y no hablamos lo mismo. (Por cierto, así está el aragonés que ni ha superado la etapa de acordar que existe una lengua común derivada del latín llamada fabla y no cuatrocientas lenguas distintas. Al menos, castellano y catalán se han sabido dotar de una gramática y una academia de la lengua)

Me parece perfecto. Desde hoy, yo no hablo castellano. Yo habló "binefariano". Y los del pueblo vecino hablan "monzonianonaniano". Mejor dicho, yo hablo "callepamploniano", que no es lo mismo que los de la calle de abajo que hablan "callearenaliano".

Que yo sepa, eso de "hablo-una-cosa-que-se-habla-en-mi-pueblo-pero-en-ningún-otro" solo puede pasar en la puta selva del Amazonas con una tribu que no haya tenido contacto con otros seres humanos. Solo así puede nacer una lengua única que se hable en un lugar y solo en ese.

Asi que resulta que yo hablo lo mismo que alguien que vive en Andalucía, Canarias, Colombia, Argentina... nadie lo discute. Pero no es lo mismo lo que hablan dos personas que viven en pueblos vecinos de la provincia de Huesca. Sospechosamente hablan algo parecido, con sus palabras distintas (también tengo yo palabras distintas en castellano con mis vecinos de Monzón y, repito, nadie discute que hablamos lo mismo) Pero no, no es lo mismo.

Entre ellos se entienden perfectamente a pesar de según algunos son lenguas totalmente distintas que se han desarrollado dentro de su término municipal con un campo de fuerza que ha evitado que ninguna palabra se escapara al pueblo de al lado. Pero ¡¡¡ojocuidadoparacuenta!!! no cometamos el error. Cada uno habla su propio idioma, propio, único, indivisible y de generación espontánea.



Por cierto, ¡¡¡oh, casualidad!!! también se entienden perfectamente con sus vecinos de la provincia de Lleida, que poseen su extraña y totalmente distinta lengua propia, y a la vez sospechosamente similar. Y ya al borde de la locura, ¡¡¡pueden comunicarse a la perfección con personas que viven en Valencia y Baleares!!!. ¿Magia potagia?¿Obra del Señor Dios de las Palabras?

Resumamos. Cojamos a un chino, a un ruso o a un sueco (que los escandinavos son muy listos) y digámosles: Mira, tenemos a una persona de Aragón que habla castellano y que cuando va a una zona determinada no se entiende con sus habitantes porque hablan otra cosa. Pero esos habitantes que hablan otra cosa sí se entienden con sus vecinos de algunas de sus regiones vecinas distintas, todos ellos utilizando sus lenguas maternas sin necesidad de buscar una forma común de expresión para poderse comunicar. ¿Es una temeridad pensar que la conclusión del chino, el ruso y el sueco (joder, parece un chiste) será: "estas personas hablan lo mismo entre ellos, que es algo distintos del castellano"?

La cuestión es tan clara y sencilla como patética. El problema es que ese idioma común se llama "catalán". Si esta gente que habla lo mismo, con sus variantes como variantes hay del castellano, hubiera tomado el acuerdo común de decir: a ver, vamos a llamar a lo que hablamos "fluflurdias", otro gallo hubiera cantando y muchas gilipolleces nos hubiéramos ahorrado todos.

Y ni eso debería de hacer falta, porque yo no dudo de que hablo castellano (si, hijos míos, asombraos, ese nombre viene de ¡¡¡Castilla!!!) y soy aragonés. ¿Me van a desterrar? Ah, no, que sí se puede decir que hablo castellano pero mi vecino no puede decir que habla catalán sino "lengua propia suya de si mismo que suena mogollón a catalán pero te corto los huevos como digas que es catalán".

* P.D.- Si yo reconozco que cuando me llama un teleoperador del otro lado del oceáno, me está hablando en mi mismo idioma aunque apenas me entere de qué coño me está contando; qué obtuso hay que ser para dejarse llevar por odios y rencillas paletiles y no querer admitir que se comparte un idioma con un vecino, tan solo porque ese vecino es de otra región distinta.

sábado, 15 de junio de 2013

Mongolos al volante

Impactante campaña en Reino Unido para concienciar sobre los accidentes de tráfico. En el espejo de un baño público de hombres, mientras un tipo se está mirando, un monigote atraviesa el cristal de dentro afuera como si traspasara el parabrisas tras un accidente de coche. Pues bueno, vale, me alegro.

Creía que a estas alturas de la película deberíamos ser conscientes de que ya pueden hacer las campañas más impactantes que se les ocurran, sacar a gente con los budillos fuera, familiares llorando por la pérdida de un ser querido... el efecto nos dura tres segundos hasta que vemos el anuncio de Fairy. Nuestra retentiva es la que es y, además, gran parte de nosotros, entre los que me incluyo, nos transformamos al volante. Y por los cojones nos vamos a acordar de no se qué hemos visto en la tele hace no se cuanto.

Por ello, yo tengo una propuesta de campaña. Seguro que tampoco funciona, pero al menos estará más presente en el día a día del conductor. Ya que hay tantos leñazos de tráfico, se trata de algo muy sencillo. Que no retiren todos los coches tras un accidente, que dejen uno al canto de la carretera para que se vea cómo queda tras el guarrazo. Así, los conductores verán cada pocos kilómetros el resultado de las imprudencias. Y si no, en vez de tantos paneles anunciadores de marcas comerciales, que se pongan fotos bien grandes de piñazos.

Sé qué aún así no cambiaremos pero es más barato y más efectivo que tanto pastizal tirado a la basura en campañas en los medios.

El Estado Controlador

Vaya por delante que creo que es necesaria una estructura estatal, aunque para nada me gusta la actual. Pero lo que no entiendo es esa manía del Estado de convertirse, a veces, en nuestro padre o protector a pesar nuestro. Para que os hagáis una idea os daré algunos ejemplos.

 Algunas normas de tráfico.- Obviamente, no puedes conducir con un torzón del quince, borracho como un piojo. O ir a trescientos por hora en sentido contrario. Porque no pones en peligro tu vida sino la de los demás. Pero, ¿por qué coño estoy obligado a llevar el cinturón? Si me pego un leñazo y me como el parabrisas, es asunto mío. No estoy perjudicando a nadie así que no me gusta que me digan lo que tengo que hacer.

Eutanasia.- Este caso es aún más flagrante. Así que, ¿no podría elegir cuando la quiero palmar en el caso de que estuviera terminal?¿Qué derecho tienen a decidir sobre la propia vida de uno y decirle cómo tiene que irse de este perro mundo? Obligan a la gente a suicidarse en la clandestinidad y a los que les ayudan por compasión, a enfrentarse con la criminalización. Nadie debe decidir en última instancia sobre la vida de uno, excepto esa misma persona.

Aborto.- Los de la derechona más recalcitrante hacen parecer a las mujeres que abortan como guarrillas que van a una clínica abortiva como quien va a comprar el pan. Es una vergüenza, nadie más que una mujer que lo sufre sabe lo que es ir a una clínica fría y que le hagan un raspado con el consiguiente trauma que eso puede conllevar. Por lo tanto, ¿qué cojones hace el Estado diciéndole a la mujer lo que tiene que hacer con su propio cuerpo? La decisión ha de ser completamente personal. Cuando el aborto se ha despenalizado, no he visto yo colas de mujeres en las clínicas diciendo: ¡¡¡ah, qué bien, barra libre!!! Así que un poco de respeto por la libertad individual de las mujeres, especialmente en un asunto que no daña a terceras personas.

lunes, 3 de junio de 2013

Medidas anticrisis... mis cojones

Llevo mucho tiempo evitando voluntariamente pronunciarme sobre la puta mierda de situación social y económica del país. Primero, porque lo único que haría sería escupir una serie de improperios e insultos, que sobrepasarían incluso mi habitual talante malhablado. Por el otro, porque hay mucha gente que está diciendo muchas cosas que yo pienso y que lo hacen mejor que yo.

Pero hay una pequeña reflexión que me está quemando y que como no la escriba me va a petar el poco cerebro que me queda. ¡¡¡Estoy hasta la polla del "yo haría esto pero no tengo más cojones que hacer lo otro"!!! De verdad, creía que no me iba a sorprender ya nada pero lo estoy flipando. Traducido, ahora ya no se dedican a escondernos que nos quieren joder, sino que nos dicen claramente que nos van a joder pero que ¡¡¡encima es por nuestro bien!!!

Creo que lo he dicho alguna vez pero me reafirmo en la siguiente máxima: ¿qué van a saber los hijosdeputa de políticos profesionales de nuestros problemas y mucho menos legislar sobre ellos si viven en una burbuja de privilegios. Privilegios desde las facetas más peregrinas como que los cubatas en el Congreso les salen a mitad del precio que me cuestan a mi en un garito. Y privilegios más cabreantes como que (ya que son ellos los que legislan) se van a quedar fuera del recorte de las pensiones que se prevé. Es decir, yo tendré que currar 35 años (si encuentro trabajo) para que me den unas putas migajas mientras ellos con siete años de diputado ya se pueden retirar con ¡¡¡la pensión máxima!!! Es decir, un diputado que entre en las Cortes con 25, a los 32 se puede retirar y vivir toda la puta vida a costa de nosotros, los pringados. ¿Alguna razón objetiva para esta flagrante desigualdad respecto al ciudadano medio al que se supone que sirven?

En fin, que corro el riesgo de empezar a cagarmeenlaputamadrequeloscagoatodosaunquesumadrenotengalaculpadehaberengendradoasemejantesbastardosbuenoalgunas madressí.

Ya vendrán otros con los datos macroeconómicos y todas las zarandajas que yo lo veo bien claro. Todas estas medidas que se están tomando no son anticrisis. No va a conseguirse una puta mierda con ellas. La única receta contra la crisis que tienen estos majaderos es pretar el culo y esperar a que pase el temporal. Pero aprovechando la coyuntura han dicho: "oye, que este Estado del Bienestar del que tanto nos enorgullecemos en voz alta porque queda bonito y muy demócrata cuesta demasiado así que lo vamos a dinamitar por los cuatro costados".

¿Alguien se cree que se ahorra mucho despidiendo a médicos, profesores?¿Alguien cree que es solución machacar a pensionistas y parados?¿Qué medidas han tomado contra ellos mismos y los mamones que tienen la pasta de verdad: grandes empresarios, banqueros y demás élites? Y aún sale algún hijoputa como el de Mercadona diciendo que él aún habría hecho alguna reforma laboral más dura. Claro que sí, coño, con dos cojones que ahora podéis soltar por esa boquita lo que habéis pensado siempre y os cortabais. Por eso, no habéis demostrado más que sois unos putos cobardes que abren la boca cuando creen que los de abajo estamos demasiado jodidos como para reaccionar.

Lo jodido es que el año que viene, que seguiremos estando más jodidos que el copón nos dirán que estamos creciendo y volveremos a nuestros partidos de Primera División, nuestros Grandes Hermanos y Mujeres, Hombres y Viceversa; y a rajar en el bar pero no salir a la calle, que estamos muy bien educados y eso de protestar nos decía nuestra mamá que está feo.

sábado, 1 de junio de 2013

Tú pones la mano, yo pongo el tampón

Los anuncios de productos para mujeres no solo los hacen los hombres, sino la versión más cerda, machista y pajera de cerdos salidos. Solo así se entiende que en el último anuncio de tampas, directamente, y sin pasar por la casilla de salida, la actriz? Amaya Salamanca introduzca el tampón en la mano cerrada de un tipo que hace de coño. Así, como lo leeis. Además, en primer lugar, ¿qué coño hace el tipo metiendo la mano en el bolso de la Samanca y sacando el tampón? Surrealista.

Y esto no es la excepción sino la regla (mira, hablando de tampones) Porque este tipo de anuncios más propios de la mente enfermiza de un adicto a las pelis porno coreanas, tienen ya una larga tradición: mujeres de buen ver, semienporretas y haciendo gestos casi obscenos para decirte cómo se meten el qué y por donde. (Aunque claro, si la versión es el rollo cutre-naif de "¿a qué huelen las nubes?" ¿Habrá algún punto intermedio no?)



Ya sabemos eso de que el sexo vende pero es que en estos productos no lo entiendo. Porque estos anuncios lo único que pueden hacer es salivar a los tíos y cabrear a las tías que tienen un mínimo de inteligencia. Si dijéramos que tras el anuncio, los hombres van en manada al super a pillar tampones para ver si sus chicas se convierten en Amaia Salamanca. Pero es que los tampones es el típico producto que un tío nunca iría a comprar ni aunque si chica se vaya a chorro. Y no creo que para las mujeres sea muy atractiva la imagen que de ellas dan esos anuncios. ¿Para quién coño está hecho ese anuncio?

Será que no tengo idea de publicidad pero si yo soy el señor Tampax, encargo una campaña de publicidad que me va a costar una pasta y veo que el creativo me dice: "si, cogeremos a la rubia de moda, que va a introducir un tampón en la mano de un tipo que hará de vagina, ante la mirada aborregada de éste y ¡¡¡dos amigos más!!!"; primero le pego dos hostias y luego me piro de ahí y no es contrato otra campaña en mi puta vida.

viernes, 17 de mayo de 2013

La Comunidad de la Pulsera

Son curiosas las pequeñas cosas que parecen chorradetas pero que nos definen más de lo que pensamos. Pueden hacer de pequeño rasero por el que medimos al resto del mundo aunque no seamos conscientes de ello más que en determinados momentos puntuales. Incluso que nos pueden hacer pensar algo tan peregrino como "éste es/no es de los nuestros".

Si yo tuviera que decir uno de los rasgos que me definen serían las "pulseretas". Cientos habrán pasado por mis muñecas en los treinta años que habrán pasado. Deben ser importantes para mi cuando me acuerdo perfectamente cuál fue la primera que me puse: una pulsereta de cuero que me compre en la Feria de Muestras de Zaragoza, cuando hice una excursión con el colegio a los nueve años de edad.

Desde entonces, me las he comprado, me las he hecho, me las han hecho, me las han regalado...me las he puesto de cuero, de lana, de algodón, de metal, de cáñamo... En el tema pulseril he hecho de todo, incluyendo cosas bastante ridículas. Por ejemplo, de zagal usaba gomas de pelo o cogía un hilo de lana de cuando mi madre tricotaba, me lo enlazaba a la muñeca y au, pulsereta al campo. También le dije a mi padre que me hiciera un apaño con la cadeneta de acero inoxidable que sujetaba el tapón de la bañera. Sí, como lo oís. Desgraciadamente, no han sido las cosas más ridículas que he hecho en mi vida; esas mejor me las callo. También me acuerdo de aquellas "esclavas" cutres que te dejaban toda la muñeca manchada en cuanto sudabas una miaja.

Viví una época en la que pocos zagales llevaban pulseras. Recuerdo comentarios de que eso era poco menos que "de maricas". Sí, como lo oís. Tolerantes los ha habido siempre. Durante bastantes años no había ningún problema en mercadillos y otros lares para encontrar pulseras de todo tipo. De repente, se desvanecieron de la faz de la tierra y no había modo de encontrar una, especialmente de cuero. En los últimos años, con la proliferación de mercados medievales, renacentistas... la artesanía del cuero en particular ha vuelto. Ya véis, nueva edad dorada pulseril.

Últimamente, parece que todo dios las lleva, incluso hasta aquellos de los que digo yo que no les pega llevar pulseras y que se han apuntado al carro. Hasta en esta chorrada hay "posturetas". O se ha normalizado la situación. He visto hasta a Vicente del Bosque, seleccionador nacional de fútbol o al puto Aznar con pulsereta.

Esta circunstancia que, como os digo, puede parecer una tontería, hace que me fije en quién lleva pulseras y de qué tipo son. Por ejemplo, Paul Walker, actor de obras maestras del séptimo arte como the Fast and the Furious (la de los coches tuneados) lleva pulseras en casi todas sus películas. Sin salir del gremio pero con mucho más nivel, John Wayne, especialmente ya de yayo, llevaba de esas pulseretas que parecen de latón pa que no te suba la tensión.
El actor Paul Walker

Cientos de las pulseretas que he llevado simplemente han sido elementos decorativos sin más pero algunas de ellas han tenido un significado sentimental. Una amiga mía de Logroño, sin que se dedique al tema, se pasó varios días haciéndome una que me regaló para mi cumpleaños. Eso es conocer a un amigo, las cosas que le gustan y esforzarse por hacerle un regalo personalizado. También me acuerdo una muy finita de cuero que me pillé en Besalú (Girona) que me encantaba. Quizá sea que me la compré un día de excursión con dos grandes amigos que no se conocían entre ellos. Salió un día increible. O que la llevaba en la única ocasión en la que he ido al Monegros Desert Festival, que también es una fecha también muy señalada en mi calendario vital.

Por ahora, no pienso cambiar. Sigo llevando pulseras y si no cambia la cosa seré uno de esos yayos pulsereros. 




lunes, 13 de mayo de 2013

Mi mierda es más mierda que tu mierda

El escatológico título de este artículo bien podría ser el nombre de una canción de rap. Y es que por mucho que me hablan de movimiento urbano, conciencia social y no sé qué hostias más, el 97,2% de las canciones de rap que oigo me suenan a concursos de "a ver quién tiene la polla más larga". Que sí, que vale, que no se puede generalizar. Pero si no generalizamos, no habrá manera de hablar de nada, joder.

Y lo cojonudo es que a mi me gustaba el rap cuando era zagal. A eso de los 16 años y gracias a la televisión local que me permitía ver la MTV, accedí a un estilo de música impensable en los ochenta en un pueblo de Huesca. Pero es que entonces el rap era puro hedonismo y buen rollo (De la Soul, Young MC, Tone Loc).

Si acaso demasiado cafre y machista muchas veces pero en otras, muy funky y bailoteras. Hasta que llegaron los gangsta y se instauró la ley de "mi mierda es más mierda que tú mierda y cuando yo rapeo mi mierda tú te cagas en los pantalones y te vas llorando como una nenaza, porque soy supermalo y digo las cosas superclaras". Vamos, lo que decía mi madre de "tener la mierda siempre en la boca" cuando me oía decir tacos.

Progresivamente, la música (je,je música digo) se fue haciendo más monótona ocullta en una perorata de tópicos y bravuconerías. Desde hace bastantes años, yo haría que en los diccionarios se evitará poner que el rap es un estilo musical. Será poesía urbana, recitado con base rítmica... yo qué sé, pero ¿qué leches tiene de música?

Mención aparte me parecen las ridículas peleas de gallos en la que dos raperos se "enfrentan" en el escenario. Reyes de la improvisación, mentes ágiles que disparan rimas? mis cojones. Se limitan a decir lo buenos que son ellos y lo basura que es el mongolo que tienen enfrente. Anda, no me jodas.


sábado, 16 de marzo de 2013

Los gurús de la obviedad

Charlatanes hay siempre. Pero cuando las cosas van mal, hay más. Y son peores, porque además de tener que aguantar su perorata se presentan como gurús capaces con sus sabios consejos de cambiar una dinámica que no la cambia ni Dios ni su puta madre. Bueno, he de reconocer que estos gurús si que han ayudado a arreglar una economía: ¡¡¡la suya!!!

Supongo que no se debe generalizar pero me la pela, yo lo voy a hacer. En mis años de periodista he visto como venían a mi zona un par de estos salvadores y yo no sé si era por la mala gana que me daba tener que aguantar la chapa de esta gente pero el caso es que esas conferencias; esas master class que parece que te tienen que cambiar la vida, a mi me han dejado con más cara de tonto que la que ya tengo habitualmente. Mi reacción después de las perogrulladas que he escuchado ha ido entre el estupor y la irritación.

He llegado a oir a alguno de estos sujetos decir algo así como que hay que contratar a la gente por la sensación de alegría que transmite. ¡¡¡Amargados al paro!!! parece ser su lema. Vamos, encima de jodidos, agradecidos. Claro que sí, pasemos de sus aptitudes laborales, vamos a contratar al que cuente mejores chistes. Contratemos al payaso de Micolor. Esperad, mejor no que a mi me da más grima que otra cosa.

Yo puedo llegar a entender lo de la necesidad de un buen ambiente de trabajo, pero la solución no creo que sea el que te tengas que rodear de floreros con sonrisa Profiden. ¿los pesimistas nos tenemos que pegar un tiro?

Otro vino con un vídeo sonrojante de la Filarmónica de no-sé-dónde. ¿Adivináis la gran conferencia que se cascó? La empresa es como una orquesta. El director tiene que saber dirigir y los músicos, interpretar lo que les transmite el director. Vamos, para eso, contrato a Jesulín para que me diga aquello de que: "La vida...ez como un toro"

Se tienen la lección aprendida y les da igual que la empresa sea de ocho que de ochenta, como los Juegos Reunidos Geyper (hostia, con este comentario se nota lo viejo que soy). Me tocó aguantar a uno que nos vino con ejemplos de empresas de éxito como...¡¡¡Ikea, McDonalds!!! Pero, ¿que me estás contando, tontolaba? ¿Va a valer lo mismo para una pyme de 9 que para una multinacional? Entre sus brillantes ideas, que se hicieran jornadas de puertas abiertas para que quien quisiera visitara la empresa. A ver, si hay UNA SOLA informática; UN PERIODISTA; UN COMERCIAL y se dedican a recibir visitas, ¿quién coño va a hacer el trabajo? Pues mi colega no se atrevió a decirme la pasta que le había pagado al listillo éste más que nada porque me conoce y sabe que me sofoco.

Consejo magistral: "Hay que mirar por la empresa". Cagontó, cuando dirá algún gurú alguna puta vez: "La empresa ha de mirar por el trabajador".

Todos estos chamanes se parecen al padre de un amigo mío. Consejo para su hijo: "Tienes que montar un negocio que te dé dinero". ¿Hola? Ehmmm ¿algún consejo útil? porque para decirme obviedades me ahorro la pérdida de tiempo.

sábado, 2 de marzo de 2013

Óscar, sí; Óscar, no

El Óscar a la mejor película en la última edición de estos premios ha sido para "Argo", de Ben Affleck. El Óscar al mejor documental se lo ha llevado "Searching for Sugar Man", de Malik Bendjelloul. He visto las dos. La primera es ejemplo de film premiado por méritos que no tienen que ver con el séptimo arte. La segunda, una obra de arte galardonada justamente y por la que merece la pena pagar el precio al que está en estos momentos la entrada.
Argo, de Ben Affleck
No es que "Argo" sea una mala película pero no es un film brillante. Es una película entretenida, algo raro en estos tiempos de bodrios de tres horas de duración, mucho dolby surround y efecto especial. Es una película modesta que se ha visto encumbrada por cuestiones ajenas a su propia calidad. Primero, un actor-director que resurge de sus cenizas tras ser uno de los mejor pagados y caer en picado durante unos años, comiéndose los mocos y sin llegar a convertirse en la superestrella que parecía. Segundo, un argumento que se puede resumir en esa palabra que me gusta tanto: "americanada". Los demás son muy malos, nosotros somos muy buenos. Bueno, la mierda de siempre. Nada más hay que acordarse de la puta basura que recibió el Óscar hace dos años "En Tierra Hostil (o peligrosa, no me acuerdo)" y que llevó el adjetivo americanada al extremo más vergonzoso.

Argo cuenta una historia sencilla en un contexto histórico real: la Revolución iraní liderada por el Ayatolá Jomeini en 1979. Sencillo es su desarrollo: tras ser asaltada la embajada de EEUU, un grupo de diplomáticos se refugia en la embajada de Canadá, y previsible su final, que no contaré. Interpretaciones correctas, historia que se deja ver...pero como en quinientas películas más que se han hecho ese mismo año. No hay explicación al Óscar por ningún lado.

Searching for Sugar Man

Nada que ver con el Óscar al Mejor Documental "Searching for Sugar Man". Tengo que reconocer que me emocioné viéndola, lo que no es fácil. Sus virtudes: una historia espectacular que cumple eso de que "la realidad supera a la ficción", una magnífica forma de contarla (la historia está dividida en dos partes que hubieran podido dar lugar a dos documentales relacionados, pero distintos, igualmente brillantes) y las sobrecogedoras canciones de Rodríguez, un desconocido cantautor norteamericano de los setenta que vivió las hieles del éxito (y no las mieles). Él continuó con su vida modesta en el sector de la construcción tras dejar la música por su escaso éxito...sin saber que en Sudáfrica era una estrella y todo el mundo conocía sus canciones.



"Argo" la podéis ver hasta en el cine de vuestro pueblo. Ahora más que ha recibido el Óscar. Pero dudo que os resulte fácil encontrar la sala en la que proyecten "Searching for Sugar Man". Toda una metáfora del estado actual del cine.

¡¡¡Todos fuera los de esta fila!!!

Parece que tengo un imán para los gilipollas en el cine. Resulta que siempre me toca al lado esa gentuza que se cree que está viendo un dvd en su tele. Y si dices algo aún te miran extrañados como diciendo: "pero qué quejica este tío". Vamos, que encima el problema lo tengo yo por intolerante.

Pues está el precio de la entrada como para que vengan unos/as imbéciles y te jodan la película. Me parece normal que hagas un par de comentarios con el compañero. Todos los hacemos, yo incluido. Lo que no entiendo es que algunas personas crean que una sala de cine es el lugar adecuado para mantener conversaciones interminables o contarse chistes.

En mi opinión, además de ser maleducados a esa gente le falta un hervor. A ver, si quieres hablar y reirte a gusto, ¿no estarías más cómodo en un bar donde te puedas partir la caja todo lo que te dé la gana y contarte todas las mongoladas que se te ocurran? Tú te lo pasas pipa y a mi me no me tocas los cojones. O les sobra la pasta para desperdiciarla, porque con tanta cháchara no se enteran de lo que están viendo o, simplemente, son corticos.



Sinceramente, a mi me parecería triste que siendo adulto me tuvieran que decir que me callara. Pero, claro, como parece que llamar la atención está mal visto (chafarle la película a alguien, no, que va, es normal, molo mogollón; pero pedir un poco de respeto... eso sí que está feo; josemari, cómo te pones, que borde eres) nadie suele decir nada y los tocapelotas campan a sus anchas. Y si abres la boca, eres el abuelo cebolleta.

Mi teoría es que algunos piensan: "Ya que pago casi diez euros de entrada, tengo el derecho a comportarme como si estuviera en el sofá de casa". Extraño que no se cuesquen o se sorban los mocos. Puestos a tomarse confianzas...

¡¡¡Cómo molaban los acomodadores: "Todos los de esta fila, FUERA!!!