miércoles, 16 de octubre de 2013

No hay que confundir principios con censura

Mira que le gusta a la gente mezclar churras con merinas. El Ayuntamiento de Barcelona censura la foto de un torero que iba a anunciar en banderolas de toda la ciudad la exposición temporal World Press Photo. No se me podrá a mi acusar de gustarme el toreo. De hecho me parece, directamente, tortura. Pero es una gilipollez censurar la imagen porque no se trata del anuncio de un espectáculo tauromaquia, que todos sabemos que está prohibida en Cataluña, sino una fotografía que forma parte de la exposición de un premio internacional. Porque de eso va el World Press Photo, ¿no? de fotos, salga quien salga.

padilla word press foto

Como siempre, se tira la piedra y se esconde la mano. La censura es denunciable pero por lo menos lo honesto hubiera sido que los portavoces del Ayuntamiento de Barcelona hubieran dicho: sí, somos antitaurinos y no nos ha dado la gana de poner la foto del torero. Pero, ¿con qué salen? Escurren el bulto diciendo que no se censurado una imagen sino que se ha "seleccionado" otra. Por cierto, mucho más discreta y en contra del criterio del propio concurso.

Por lo tanto, como suele pasar en estas ocasiones, no hay un error sino que se acumulan dos: la censura por confundir principios con censura y el no tener los huevos de reconocer los motivos reales de este acto inquisidor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario