lunes, 19 de mayo de 2014

La Antipolítica

Ayer escribía mis impresiones sobre el presidente de Uruguay, Pepe Mujica. Una persona sencilla, llana, directa, pragmática (en el buen sentido), tolerante. Es decir, alguien totalmente ajeno al mundo político actual. Porque en el panorama político actual lo que predomina es esto:

1) Concejales del PP de Toledo se levantan cuando la portavoz de una asociación de padres de niños con cáncer iba a denunciar en un pleno municipal la precaria atención que reciben sus hijos. Me suda mucho la polla si esto lo han propiciado los del PSOE que gobiernan en el Ayuntamiento. Los problemas de estos padres son reales y es una vergüenza que por sectarismo político esta gente no tenga el coraje de quedarse sentado y escuchar a los que sufren. Claro, mejor vivir en la burbuja.

2) Nos olvidamos de cualquier debate político inteligente, pasamos de las necesidades de los ciudadanos y lo que les puede aportar Europa, y centramos la campaña electoral para las Europeas en si Cañete es o no machista. ¡¡¡Brillante catadura moral e intelectual de nuestros políticos!!! Como no tienen ideas o éstas se han mostrado fallidas y desfasadas, mejor desviar la atención y tirarse los trastos a la cabeza para esgarrapar votos. Qué sorpresa.

3) Juan Cotino (ni más ni menos) denuncia el odio extremo a los políticos que puede llevar a alguien a apretar el gatillo. Se olvida de que las presuntas asesinas son militantes del PP. Pero vamos, es un detalle sin importancia. Seguramente fue el odio de los rojos y perroflautas el que les infectó y les nubló la mente. Menudo homenaje a la memoria de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, el hecho de que sus compañeros usen su trágica muerte para sacar rédito político. De este mensaje que se está instalando entre la clase política y que nos lo empapuzan por doquier se desprende una morajela: "No solo queremos seguir haciendo lo que nos salga de los huevos sino que no queremos que nadie nos critique y se queje porque eso genera violencia". O sea que, todos calladitos o nuestras críticas pueden provocar asesinatos. Buena patada en la boca a la libertad de expresión.

4) PSOE y PP demuestran que, en gran número de asuntos, son lo mismo y al brillante Felipe González se le ocurre que la mejor idea para España es que se junten en un gobierno de concentración. Llamadme simplista, pero si dos demuestran ser ineptos, ¿no es mejor dejar a probar a un tercero, un cuarto, un quinto? en vez de que los dos torpes se junten y sigan al timón. Eso se llama, enrocarse y blindarse para asegurarse que nadie más puede ofrecer una alternativa.

Y estos son tan solo unos ejemplos de los últimos días.

Ahora volved a ver la entrevista de Pepe Mujica y os darán unas ganas tremendas de emigrar a Uruguay.


El Político

Madre de Dios...¡¡¡un político honesto y coherente!!! Casi me caigo de culo. Por supuesto, es de otro país. Esta noche he visto la entrevista de Jordi Évole al presidente de Uruguay, Pepe Mujica. Me he emocionado de ver a un político al que se le entiende lo que dice, que no se anda con medias tintas a la hora de repartir leña (sin los insultos y aspavientos de otros), que no es dogmático ni impone sus ideas, que no tiene reparos en reconocer que hay cosas en las que ha fracasado y que entiende que tal como está el percal (es un socialista en un país básicamente capitalista) a lo que puede aspirar es a hacer lo máximo que pueda con las cartas que le ha tocado jugar. Toca ser pragmático.

A la vez, me he entristecido porque este señor que para mi es el paradigma de lo que debe ser un político, desde las formas ("un presidente debe vivir como la mayoría de los habitantes de su país, y no como la minoría" dice en el jardín de su modesta casa) hasta el fondo (el paro en Uruguay ha pasado de cerca del 30% a poco más del 10%), no deja de ser una anécdota, rara avis dentro de un sistema político basado en convertir a nuestros representantes en élites ajenas a nuestros problemas.

Demagogo, dirán unos. Populista, dirán otros. Quizá, si no fuera porque lleva décadas siendo consecuente con su filosofía de vida. Vamos, lo que se llama ser coherente. Comparadlo con un político de esos que un día dice una cosa y al siguiente, la contraria, dependiendo de las encuestas y de lo que cree que queremos oir. Mujica dice las cosas de forma que las entienda hasta un crío de ocho años. Y no es porque nos trate como imbéciles sino porque dice verdades como puños tan sencillas como desarmantes: Hay que pensar de forma global, no nacional porque si no es imposible atajar los problemas que afectan a todo el planeta; Ayudar a África es la solución para la inmigración clandestina y no construir muros más altos; Hay un capitalismo que mueve la economía pero hay que huir del capitalismo de lo superfluo que nos convierte en esclavos de estupideces que no necesitamos.

En un mundo político de tecnócratas, economistas; seres grises en definitiva, José Mujica es un filosofo, un hombre sencillo que no DICE que es un hombre del pueblo (huid cuando oigáis eso de un político) sino que realmente ES un hombre del pueblo.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Desalmados a izquierda y derecha

No hace falta más que un suceso trágico para ver lo bajo que puede caer el ser humano. A cualquier persona "normal" le parecerá una barbaridad que alguien se acerque por la espalda a otra persona, le pegue tres tiros y luego la remate. A ninguna persona "normal" se le ocurriría aprovechar un suceso aislado para denunciar una "caza al político". Sobre todo, cuando presunta asesina y víctima son del mismo puto partido.

Pero me encuentro con que hay gente que se alegra de que esa persona haya sido asesinada a sangre fría argumentando que "se lo estaba buscando". Me encuentro con que hay políticos y periodistas de la derechona que echan la culpa a los escraches (flipa), dando a entender que la crítica y la denuncia pública de los desmanes políticos es poco menos que una invitación al asesinato.

Ambas posturas que se encuentran diametralmente opuestas convergen en un mismo punto: están manipulando y pervirtiendo obscenamente la muerte de una persona. Fuera una mujer corrupta o no, tuviera más mala hostia o menos, poseyera doce cargos o ninguno...ninguna circunstancia justifica una muerte violenta.

Tanto la basura que se alegra por la muerte de una persona solo porque no opina como ellos como la gentuza afín ideológicamente que utiliza a una muerta para hacer apología política me dan ascazo.

martes, 13 de mayo de 2014

No voy a votar en las Europeas

No voy a votar en las Europeas. Me parece una pérdida de tiempo. En mi vida "democrática" he pasado por todas las fases: votar al menos malo, votar en conciencia, votar nulo cagándome en la puta madre de alguien, abstenerme y, simplemente, no votar. Y creo que, a partir de ahora, me voy a quedar con la última opción y dedicaré ese tiempo a algo más útil, como sacarme la borreta del ombligo o cortarme las uñas de los pies.

Me toca bastante los huevos ese argumento de "si no vas a votar no tienes derecho a quejarte". A ver, que si se supone que estamos en democracia todas las opciones son válidas, digo yo. Hasta la de quedarme en casa. Lo de votar en democracia es como lo de los carteles que anuncian las cámaras de vigilancia. Dichos carteles no dan seguridad, sino "sensación de seguridad", que no es lo mismo. Depositar el papelito en la urna y toda la parafernalia consecuente, para mi, no son democracia sino "apariencia de democracia".

Mientras los grandes partidos (y los medianos que no pueden ser más que rémoras en busca de las migajas) tengan monopolizado un sistema electoral injusto en el que se favorecen claramente las mayorías, votar al minúsculo partido de turno creyendo que si hay más gente como tú, algo se cambiará no deja de ser una mentira piadosa que nos decimos a nosotros mismos. Porque ese puñado de votos no les permitirá conseguir un escaño y si, ¡¡¡milagro!!! se consiguiera un diputado (eso es prácticamente imposible tal como está el percal) lo que podría hacer y mis cojones, 33.

No olvidemos el borreguismo, la estupidez humana y la falta de sentido crítico. Sí, tengo una total falta de respeto por los que votan a los de siempre. Asistir impotente al espectáculo de corrupción generalizada, al mantenimiento de unos privilegios dignos de una sociedad dividida en castas, al engaño y la mentira sistemática, a las luchas de poder... no hace más que reafirmar que, como sociedad, somos unos putos analfabetos. Y nos merecemos los gobernantes que tenemos. Porque se les sigue votando y dando un cheque en blanco para (des)gobernar a su antojo.

Tan solo una toma de conciencia masiva que llevara al voto masivo de opciones democráticas distintas (aunque nada más sea para que también ellos demuestren que se pueden corromper) podría hacerme creer que el voto sirve para algo. Pero, seamos sinceros ¿alguien piensa que votar a la Mierda A o la Mierda B y viceversa no se va a prolongar ad eternum? Es decir, que este sistema podrido se retroalimenta y se eterniza. Y con tan poca vergüenza que nos quiere hacer creer que el ciudadano común tiene algún poder sobre ello.

Por eso, paso de votar en las Europeas. Elegiré una mejor forma de perder el tiempo. O "tendré la sensación" de que puedo elegir cómo perderlo.