Me da la sensación de que, bajo la bandera de la modernidad, todo es posible. Joe Crepúsculo me parece un caso ilustrativo. Fui a verlo si conocer más que un tema que me gusta bastante, "Mi Fábrica de Baile". Rollito house modernete con voz desganada, como de estar de vuelta de todo. Y pensé que la cosa iba a ir de ese palo que yo llamo indietrónica (que tiene sus cosas buenas y sus cosas menos buenas). Pero me encontré con un sonido más parecido a Chimo Bayo incluyendo teclados de catedral del tecno con letras rollo íntimo. Para mi mente cuadriculada, la mezcolanza me chirrió bastante.
No interactuó demasiado con el público para ser la primera vez que estaba en Huesca y acabó el set sin un bis. Es una cosa extraña eso de los bises. Se supone que han de ser temas extra solicitados por un público enfervorecido pero se han convertido en algo que ya está preparado e incluido en el set. Todos los sabemos: artistas, organizadores y público. Pero resulta que cuando no se hacen como en esta ocasión (y a pesar de que no se dijo el "otra, otra" con demasiada insistencia) nos quedamos todos así como: "ah, pues ya está. Pues vale. A otra cosa"
El concierto fue en el 21, local de la capital oscense que tiene mi más sincera admiración por traer conciertos (nos gusten más o menos) a este páramo que es la provincia de Huesca. Así pude aprovechar para recoger mi carné, que incluye descuentos y otras ofertas para toda la temporada por solo treinta y pico euros. Vamos, que yo los habría pagado para contribuir con mi granito de arena a esta gran iniciativa aunque luego no hubiera podido ir a ningún concierto de los programados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario