Me cago yo en la campechanía de alguien que se va a matar elefantes con el dinero que millones de españoles le pagamos. Me cago yo en la pandilla de periodistas y políticos lameculos que siempre salen a la defensa de alguien, privilegiado simplemente porque salió de un coño determinado. Juan Carlos I es intocable y eso es algo que me ataca los nervios.
"Tiene derecho a tener vacaciones como cualquier español", dicen algunos. Primero, cualquier español no recibe decenas de millones de dinero público. Cualquier español no puede disponer de palacios, yates, coches oficiales, aviones, escoltas y qué se yo qué más. Así que si no es cualquier español para lo bueno, no es cualquier español para lo malo. Tiene que dar cuentas de lo que hace y cuando lo hace hasta cuando vaya a jiñar al puto báter.
Yo vivo de lo que me gano a duras penas, no de lo que me costean mis súdbitos. Que por cierto, ¿no es repugnántemente anacrónico que aún existan súdbitos en el siglo XXI? Nadie debe ser más que nadie. Pero adquirir ese privilegio sobre los demás por nacimiento es obsceno. Y que sea una figura querida no nos convierte más que en unos borregos. La española es una sociedad que parece que siempre necesite figuras de poder que le digan lo que tiene que hacer.
Así que si lo que le pagan a este señor campechano viene directamente de los presupuestos de millones de españoles, la mayor parte de ellos jodidos por la crisis, se le debería caer la cara de vergüenza por gastarse un pastón e ir a pegar tiros por ahí. Pero bueno, que ni aunque no hubiera crisis veo razones para mantener a este pelele. A los monárquicos se les llena la boca con eso de que "es nuestro embajador, la imagen de España en el mundo, el defensor de nuestros intereses". Pues bien, no creo que precisamente mantener una figura desfasada del pasado como es un rey (y, por extensión, cualquier aristócrata) dé buena imagen ante el mundo de un país que se dice civilizado.
Si va a haber una monarquía al menos que el rey sea un español por sorteo elegido, digamos, cada seis meses. Propongo ese nuevo sorteo de lotería y saquémonos de encima a esos putos parásitos. Total, no les faltarían asesorías y consejerías de multinacionales, ocupadas sin tener ni puta idea, y no les tendríamos que pagar nosotros.
derribemos la murallas de Jericó!
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