viernes, 6 de junio de 2014

¿Egomaniaco? Oui, c'est moi

En serio, gente. Paradme ya. Siempre he tenido un ramalazo ególatra pero esto se está pasando de castaño a oscuro. ¡¡¡Si me he dado cuenta hasta yo viviendo en una cultura y en un país donde nadie reconoce sus defectos!!!¡¡¡Cómo debe estar el percal!!!

Interrumpo las conversaciones. Porque lo que tengo que decir siempre es más interesante. Ya puedo llegar a casa y decir: ¡Joder, tío!¡Córtate un pelo! Vuelvo a hacerlo en la siguiente ocasión. Es un bucle, una droga. Soy un yonqui de la atención.

Me repito. Porque la cosas que tengo que decir son tan guays que no puedo malgastarlas diciéndolas una sola vez, no vaya a ser que los demás no estuvieran atentos y se les haya escapado algo. Eh, ¿me estáis escuchando? No volváis la vista. Estoy aquíiiiiiiiiiiii.

Soy el más gracioso. El más ocurrente. Odio que alguien sea más ingenioso que yo. Le reventaría la cabeza.

No llamo a la gente para preguntarles como están. Les llamo para concederles el honor de contarles cómo estoy yo. Porque yo hago tours, porque yo pincho, porque yo me voy a patear al monte, porque tengo blogs, porque yo, yo,yo y...yo. Arghhhhhhhhhhh.

Os ruego encarecidamente a que cuando me esté pasando de la raya me lo comentéis. Eso sí, educádamente y no todos a la vez porque si no os mandaré a tomar por culo.

1 comentario:

  1. No estoy de acuerdo. Tú no interrumpes conversaciones, aportas.
    No eres egomaníaco, tú, te das, te entregas, con vehemencia en ocasiones, pero en cuerpo y alma al fin y al cabo.

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