jueves, 27 de noviembre de 2014

España es idiota (o al menos unos cuantos)

España es idiota, se titula un álbum de Def Con Dos. Y muchas veces, no puedo evitar pensar que es cierto. Al menos considero que lo son los 20.000 mendrugos que fueron a rendirle tributo a la mayor cacique de España y una de las mayores de Europa: la Duquesa de Alba. Mi mensaje para ella es sencillo: "un cacique menos".

¿Qué hace que alguien que no puede llegar a fin de mes, con un trabajo de mierda o en el paro; con una pensión que es una bazofia jalee, vitoree y alabe a una señora que tiene 3.000 putos millones de euros de fortuna?¿Sabéis que 3.000 millones de euros es medio BILLÓN de pesetas? No sé, teniendo en cuenta que mis teorías económicas se basan en la premisa de que para ser asquerosamente rico hay que ser un hijo de la gran puta, imaginad en qué puesto de la lista queda esta señora.

Ya no entro en la naturaleza cuestionable de quien en este sistema amasa semejante fortuna (eso sería motivo para otra entrada) pero, por favor, currito medio, jornalero, pringadete ¿qué coño haces en la acera esperando horas a que pase el cortejo fúnebre para gritar "guapaaaaaa" o cualquier otra ocurrencia similar?¿qué hostias te acercas a darle el pésame a un palacio en el que te echarían a los perros como se te ocurriera entrar otro día cualquiera?¿Por qué te duele la muerte de alguien que no se molestaría ni en escupirte porque cree que su saliva es demasiado valiosa para malgastarla contigo?

Son ejemplos de la naturaleza servil que ha marcado nuestra historia; de esa inclinación a adorar al poderoso aceptando, en consecuencia, que si él está arriba y nosotros abajo es porque ambos nos merecemos esta donde estamos y ¡ay de ti! como la cuestiones. Aceptación vergonzante y borreguil. Somos el producto de una historia exenta de democracia y respeto por los derechos de las personas; de admiraciones irracionales y casi religiosas a aquel que tiene dinero; al que atesora posesiones, al importante, al que manda.


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