miércoles, 27 de enero de 2016

Mi primer tatu, chispas

Ya está. Hecho. Estoy marcado a tinta de por vida. A mis 43 tacos me he hecho mi primer tatuaje. ¡Porque yo lo valgo!

Ha sido como tantas cosas en mi vida. El proceso es el siguiente:

1- Yo no me voy a hacer un tatuaje en la vida
2- Bueno, si me lo hago tendré que pensarlo muy mucho
3- Al final, me tatuo una frase sobre la que no he reflexionado, pero que me encanta y me ha acompañado durante muchos años (vamos, que prima el corazón sobre el cerebro). Y el diseño se basa en la primera y única vez que la escribí en un trozo de papel. Vamos, trabajado, trabajado el tema...como que no.

Bueno, el razonamiento tiene trampa. Sabía, por ejemplo que si escribía "What The Fuck?" (sip, esa es la frase, amigos) setecientas veces, me iba a hacer la picha un lío intentando escoger la mejor. Y no es que yo sea precisamente bueno en elegir porque me agobio en un restaurante cuyo menú tiene tres primeros y tres segundos (y cuando llega al postre, extenuado, le digo al camarero: "tío, elige tú")

Pero he cumplido en una cosa: que fuera algo personal. Y es que cuando decidí que esa expresión fuera mi primer tatu, chispas, pensé que me tendría que poner manos a la obra para buscar una tipografía que me gustara (entre los trillones que hay) ya que eso se iba a quedar marcado en mi antebrazo para los restos. Y ya os he dicho lo que pienso yo de tener que elegir. La solución fue sencilla y une lo personal con lo perruzo que soy: es mi propia letra.


En cuanto a la propia frase, como anglófago que soy (que es un término que me viene más pintado para mi que anglófilo o anglófono) What the Fuck? es el ejemplo de que el inglés es un idioma más directo y conciso a la hora de expresar según qué ideas. Y aunque en este caso podría traducirse al español por "¿Pero qué cojones? o ¿Pero qué coño? no tiene el mismo sentido completo que la versión inglesa: el famoso WTF.

Es una metáfora (agarraos, que me pongo filosófico) del montón de cosas que no entiendo de este puto mundo y que me producen extrañeza pero, también cabreo. O sirve para preguntarle a uno de qué coño va. Por eso me gustaba: por su versatilidad.

Eso sí, debo de tener el umbral del dolor muy bajo porque a mi me dolió de cojones. Me decían algunos: "bueno, pica un poco" e incluso alguna (qué vicio tienes, hija) me comentó que había una mezcla de "dolor y placer" (¡glups!) Pues yo noté como cuando te pinchas con algo muy puntiagudo y pegas un salto retirando la mano. Solo que aquí el pinchazo se prolonga y no puedes apartarte. ¿Y esto se hace la gente voluntariamente durante 4 ó 5 horas? ¡Valientes!

No sé si el tatu me va a ayudar precisamente a captar más clientes anglosajones a los que les hago de guía turístico pero, bueno... "What the Fuck?"

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