Ah, coño, que alivio. Que nada, que los quince subsaharianos muertos cuando intentaban llegar a España se han ahogado en aguas marroquíes. Muy bien, Ministro Fernández Díaz, misión cumplida, pues. La Guardia Civil, de puta madre y el Ministerio del Interior, mejor aún. Campeones.
A ver, ministro incompetente, son quince personas muertas. ¿Cómo tienes los cojones de lavarte las manos porque la hayan palmado unos metros más para aquí o más para allá?¿Es que no tienes alma, torpe mental?
Eh, y que al final, que sí, que se lanzaron bolas de goma a los inmigrantes que estaban nadando hacia la orilla. Se demostró que el Director de la Guardia Civil había mentido como un bellaco (dijo, literalmente, que sería "inhumano" disparar ese tipo de proyectiles contra gente que está en el agua) Pero que, oye, que no iban a dar. No pasa nada. No me tengo por ningún lumbrera pero, ¿no sería mejor ayudarles a llegar a la orilla y luego ya se realizan los trámites correspondientes de expulsión o lo que se ajusta al protocolo? Hablando de protocolo, me suda la polla el reglamento si se antepone a la supervivencia de las personas. Primero, se ayuda; luego, ya se aplica la normativa que sea. Pero no entiendo qué clase de desalmado puede estar contento por la actuación policial que prioriza que no lleguen a la orilla. Oye, y si la espichan por el camino, pues eso que nos ahorramos.
Estoy hasta la polla de gentuza que nos miente a la cara. Son tan torpes que se contradicen entre ellos. Estoy hasta la polla de que se antepongan normativas inhumanas a la lógica. Tranquilos, que si se estuviera ahogando un blanco rico, se tiraría hasta el propio ministro a ayudarle. ¡¡¡Anda, a cascala!!!
lunes, 17 de febrero de 2014
viernes, 14 de febrero de 2014
Enamorados del amor
El puto Día de los Enamorados encierra un doble concepto que me da grima. Primero, la gente es muy cansina con los "Días de". Hay "días de" para todo: el día de los ratones coloraus, el día de los tapones de botella, el día de los panes de hogaza... Y luego tenemos a los enamorados que, básicamente, son enfermos cuyo síndrome les provoca una visión alterada de la realidad. Vamos, como cuando te pilla una febrada y empiezas a delirar. Y te huelen bien hasta los pedos del amado/a. "Huyyyyyyy, que gases más monos tieneeeeeeee".
Si a uno le explican que hay algo que provoca angustía, falta de sueño, obsesión por una persona en concreto, negación de la realidad, alejamiento de amigos y familia y otros síntomas por el estilo, probablemente recomendaremos atención psiquiátrica inmediata, terapia y fuerte medicación. Pero, ¡¡¡hey amigos!!! decid que es amor y todos mostrarán su apoyo con una abierta sonrisa. "Ohhhhhhhhhh, está enamorado" (aquí van aplausos y algún silbido).
Y si el enamoramiento es un incendio, la cultura popular (películas, música, literatura...) es el pirómano. Un guión de una comedia romántica de Hollywood es tan dañino como un discurso de Hitler. El 97,2% de las canciones son historias de amor. O desamor, que no deja de ser el amor visto desde el prisma del abandono, la tristeza y la mala hostia. Anda que no habrá miles de cosas sobre las que cantar, joder. Y ya no hablo de Romeo y Julieta, los Amantes de Teruel (tonto ella, tonto él) quintaesencia del amor amantísimo en su vertiente más nociva y estereotipada. Vamos, que somos gilipollas desde hace siglos.
Dice la letra de ese himno de Police que es Every Breath You Take: "Every breath you take, every move you make. I'll be watching you". Para los que estabais sobados en clase de inglés se traduce como "cada vez que respires, cada movimiento que hagas, te estaré vigilando". ¿Eso lo dice un enamorado o un puto psicópata? Pues la (sub)cultura popular del enamoramiento de los cojones hace que muchas veces ambos personajes se confundan.
¿No habéis aguantado nunca esa mirada de entre pena y asombro de los enamorados cuando les dices que no crees en la droga que ellos se meten? Es la misma que te pone un cura cuando le dices que no crees en Dios. Esa mirada que significa: "pobre desgraciado". Para muchos resulta reprobable que alguien se folle a cuarenta personas solo por el gusto de hacerlo. A mi me parece mucho más natural. Pero si alguien te dice que ha estado enamorado cuarenta veces (y que ha copulado con otras tantas personas), ¡¡¡entonces está justificado, claro!!! ¡¡¡Iba en busca del amor!!!
Porque hay gente enamorada del amor. Yonquis del subidón que produce. ¿Cómo se puede estar locamente enamorado de alguien, que sea la persona de tu vida...y al cabo de dos semanas, dos meses o dos años, haber cortado y odiarla? Y, a continuación, empalmar con otra pareja a la que se ama igual de arrebatadamente. Y, luego, una tercera pareja. Y una cuarta. Y una quinta... Como dice una amiga mía: hay gente que tienen el corazón muy grande.
jueves, 13 de febrero de 2014
(In)cultura funeraria
Hoy ha sido el funeral del padre de unas amigas mías a las que quiero un montón. Estos dos días, tanto el velatorio de ayer como el funeral de hoy, han confirmado algunas cosas que no me agradan mucho de lo que podríamos llamar vertiente "cultural" de este tipo de trágicos acontecimientos.
Es lacerante la falta de respeto de aquellos que vienen poco menos que a entretenerse un rato y a protagonizar conversaciones a voz en grito sobre los temas más banales con el difunto de cuerpo presente. No saben respetar el dolor de la familia. ¿No hay listas de invitados para las bodas? Pues quizá debería empezar a haber listado para los funerales. Y el que no sea estrictamente necesario, que no pase de la puerta de entrada del tanatorio. Que deje sus deseos por escrito en una urna.
Es triste que se eche de menos a seguratas como en las puertas de las discotecas para seleccionar a la gente que quiera acompañar a sus seres queridos en momentos tan tristes de los que, simplemente, vienen a alparcear y soltar las banalidades típicas de "ahora está descansando", "es lo que hay, ¿Qué se le va a hacer?" y lugares comunes por el estilo.
En el tema de la misa, no puedo opinar demasiado. No he entrado. Cuando murieron mis abuelos hace veinte años me rayaron tanto los sermones que decidí que, si podía evitarlo, no entraría en la iglesia ni harto vino. Soltaron cuatro tópicos que lo mismo podrían haber estado del vecino o de alguien en China. En muchas ocasiones, el cura no conoce a la persona así que sale del paso con una perorata que mezcla la Biblia con frases tópicas a lo "qué buena persona era", "buen esposo, mejor padre" o "amigo de sus amigos". En el caso del padre de mis amigas es cierto. Era un tipo cojonudo. Por eso, precisamente, me jode que le hayan podido dar el mismo sermón que a otras personas que fueran, simple y llanamente, unos hijosdeputa.
En ese sentido, y no conozco el sistema (solo lo que he visto por las películas) me gustaría más un funeral protestante; ese en el que las personas allegadas tienen la oportunidad de recordar y compartir momentos que marcaron su relación con la persona que ya no está. El funeral católico es muy burocrático y frío. Muy de trámite.
Y luego está el duro momento de meterlo en el nicho. Duro y extraño porque mientras uno sufre y se da cuenta de que allí están metiendo a quién tanto ha significado en tu vida, estás viendo la espalda del albañil cerrando el hueco. No sé cuánto tiempo tarda, pero se hace una eternidad. A veces, es curioso como normalizamos situaciones que en otro momento nos parecerían surrealistas.
Supongo que al final hay que estar por encima de todas esas circunstancias que poco o nada tienen que ver con la pérdida de un ser querido (aunque a veces te lo pongan difícil), apoyarte en quién de verdad está a tu lado, soportar estoicamente a los que vienen por quedar bien o por curiosidad morbosa y homenajear cada día al ser querido recordando los momentos vividos a su lado.
Es lacerante la falta de respeto de aquellos que vienen poco menos que a entretenerse un rato y a protagonizar conversaciones a voz en grito sobre los temas más banales con el difunto de cuerpo presente. No saben respetar el dolor de la familia. ¿No hay listas de invitados para las bodas? Pues quizá debería empezar a haber listado para los funerales. Y el que no sea estrictamente necesario, que no pase de la puerta de entrada del tanatorio. Que deje sus deseos por escrito en una urna.
Es triste que se eche de menos a seguratas como en las puertas de las discotecas para seleccionar a la gente que quiera acompañar a sus seres queridos en momentos tan tristes de los que, simplemente, vienen a alparcear y soltar las banalidades típicas de "ahora está descansando", "es lo que hay, ¿Qué se le va a hacer?" y lugares comunes por el estilo.
En el tema de la misa, no puedo opinar demasiado. No he entrado. Cuando murieron mis abuelos hace veinte años me rayaron tanto los sermones que decidí que, si podía evitarlo, no entraría en la iglesia ni harto vino. Soltaron cuatro tópicos que lo mismo podrían haber estado del vecino o de alguien en China. En muchas ocasiones, el cura no conoce a la persona así que sale del paso con una perorata que mezcla la Biblia con frases tópicas a lo "qué buena persona era", "buen esposo, mejor padre" o "amigo de sus amigos". En el caso del padre de mis amigas es cierto. Era un tipo cojonudo. Por eso, precisamente, me jode que le hayan podido dar el mismo sermón que a otras personas que fueran, simple y llanamente, unos hijosdeputa.
En ese sentido, y no conozco el sistema (solo lo que he visto por las películas) me gustaría más un funeral protestante; ese en el que las personas allegadas tienen la oportunidad de recordar y compartir momentos que marcaron su relación con la persona que ya no está. El funeral católico es muy burocrático y frío. Muy de trámite.
Y luego está el duro momento de meterlo en el nicho. Duro y extraño porque mientras uno sufre y se da cuenta de que allí están metiendo a quién tanto ha significado en tu vida, estás viendo la espalda del albañil cerrando el hueco. No sé cuánto tiempo tarda, pero se hace una eternidad. A veces, es curioso como normalizamos situaciones que en otro momento nos parecerían surrealistas.
Supongo que al final hay que estar por encima de todas esas circunstancias que poco o nada tienen que ver con la pérdida de un ser querido (aunque a veces te lo pongan difícil), apoyarte en quién de verdad está a tu lado, soportar estoicamente a los que vienen por quedar bien o por curiosidad morbosa y homenajear cada día al ser querido recordando los momentos vividos a su lado.
martes, 11 de febrero de 2014
Parir por cojones
Yo podría haber sido astronauta. Podría haber sido futbolista, Premio Nóbel, heroinómano, asesino en serie, multimillonario... o todo junto. O nada de lo anterior. Es flipante que a gente supuestamente adulta le tengas que diferenciar entre lo que algo es y lo que podría llegar a ser. Un cigoto no es un niño, es una posibilidad en el interior del útero de una mujer.
Yo no voy diciéndole a las mujeres que están locas o equivocadas por traer a este mundo a un zagal. Un mundo profundamente injusto, desigual, en el que sus hijos las pueden llegar a pasar muy putas. No se me ocurre la temeridad de juzgarlas. Las apoyo. Aunque yo no quiera tener descendencia. Por esa misma regla de tres no se me ocurrirá jamás juzgar a las mujeres que toman un paso tan duro como interrumpir el embarazo.
Le daría con la mano abierta a todos esos beatos/as fascistas de turno que hacen demagogia insinuando que las mujeres que abortan son unas asesinas de niños a las que les gusta ir follando por ahí a lo loco sin querer apechugar con las consecuencias porque, total, luego es abrirse de piernas y que te raspen un poquico; como si fueran a la pelu. Que las mujeres hagan con su coño lo que quieran.
No se puede obligar a nadie a ser madre por culpa de las convicciones religiosas de un sector de la población que tiene la puta manía de decirle a los demás lo que tienen que hacer. Esos que esgrimen el dedo acusador son los mismos que gobiernan o apoyan a gobiernos cuya filosofía es: "te obligo a tener a tu hijo pero luego no me vengas a tocar los cojones pidiéndome conciliación laboral, ayudas ni otras mandangas".
Yo no voy diciéndole a las mujeres que están locas o equivocadas por traer a este mundo a un zagal. Un mundo profundamente injusto, desigual, en el que sus hijos las pueden llegar a pasar muy putas. No se me ocurre la temeridad de juzgarlas. Las apoyo. Aunque yo no quiera tener descendencia. Por esa misma regla de tres no se me ocurrirá jamás juzgar a las mujeres que toman un paso tan duro como interrumpir el embarazo.
Le daría con la mano abierta a todos esos beatos/as fascistas de turno que hacen demagogia insinuando que las mujeres que abortan son unas asesinas de niños a las que les gusta ir follando por ahí a lo loco sin querer apechugar con las consecuencias porque, total, luego es abrirse de piernas y que te raspen un poquico; como si fueran a la pelu. Que las mujeres hagan con su coño lo que quieran.
No se puede obligar a nadie a ser madre por culpa de las convicciones religiosas de un sector de la población que tiene la puta manía de decirle a los demás lo que tienen que hacer. Esos que esgrimen el dedo acusador son los mismos que gobiernan o apoyan a gobiernos cuya filosofía es: "te obligo a tener a tu hijo pero luego no me vengas a tocar los cojones pidiéndome conciliación laboral, ayudas ni otras mandangas".
miércoles, 29 de enero de 2014
Esto es un sindiós
¿Cómo compatibilizo hablar de un tema sobre el que se está divagando desde hace miles de años (sin que nadie se ponga de acuerdo) con mi proverbial pereza, sumado a las ganas punzantes que tengo desde hace tiempo de pronunciarme al respecto? Éste es el resultado:
"Dios no existe, pero si existiera me caería como el puto culo". Y no digo que me parecería un cabrón para no ofender a mis amigos creyentes. Ah, que ya lo he dicho. Fuck.
Me encanta la definición de la revista Mongolia de "Señor del Espacio". Porque, en caso de creer en un ser superior, apostaría por una panda de alienígenas descerebrados que se lo pasan teta experimentando con nosotros: ahora un terremoto por aquí, ahora una epidemia, ahora una guerra... O quizá, al contrario, seres demasiado "cerebrales", que ni sienten ni padecen por nosotros. Como si nos estudiaran del modo en que nuestros científicos experimentan con cobayas y monos.
¿Desalentadora imagen? No, claro, es mucho mejor pensar en un tipo omnipotente al que adorar como borregos y que es tan majo que permite que nos matemos entre nosotros, que haya enfermedades, desastres naturales... Pues, perdonad, si de verdad ese tipo existe, os quiero recordar que se está rascando los huevos mientras pasa lo que pasa. Así que, o no es tan omnipotente como dicen o es un puto sádico. Veo a un Homer Simpson sentando encima de una nube con un mando a distancia: ahora me pongo un tsunami, ahora un genocidio en África...
Que noooooooo, que estoy equivocado. Pobre pecador, que lo bueno nos lo da Dios y lo malo es culpa nuestra. Mi mesurada respuesta cuando oigo a los beatos de turno es: "Hala, a cascala". Yo soy dueño de mis errores, pues quiero ser dueño de mis virtudes, que no se lleve el mérito el señor de la barba blanca (no, no hablo de Papa Noel)
Lo de que estamos hechos a su imagen y semejanza ya me cuadra más. Porque, de existir, parece estar tan mal del tarro como nosotros.
"Dios no existe, pero si existiera me caería como el puto culo". Y no digo que me parecería un cabrón para no ofender a mis amigos creyentes. Ah, que ya lo he dicho. Fuck.
Me encanta la definición de la revista Mongolia de "Señor del Espacio". Porque, en caso de creer en un ser superior, apostaría por una panda de alienígenas descerebrados que se lo pasan teta experimentando con nosotros: ahora un terremoto por aquí, ahora una epidemia, ahora una guerra... O quizá, al contrario, seres demasiado "cerebrales", que ni sienten ni padecen por nosotros. Como si nos estudiaran del modo en que nuestros científicos experimentan con cobayas y monos.
¿Desalentadora imagen? No, claro, es mucho mejor pensar en un tipo omnipotente al que adorar como borregos y que es tan majo que permite que nos matemos entre nosotros, que haya enfermedades, desastres naturales... Pues, perdonad, si de verdad ese tipo existe, os quiero recordar que se está rascando los huevos mientras pasa lo que pasa. Así que, o no es tan omnipotente como dicen o es un puto sádico. Veo a un Homer Simpson sentando encima de una nube con un mando a distancia: ahora me pongo un tsunami, ahora un genocidio en África...
Que noooooooo, que estoy equivocado. Pobre pecador, que lo bueno nos lo da Dios y lo malo es culpa nuestra. Mi mesurada respuesta cuando oigo a los beatos de turno es: "Hala, a cascala". Yo soy dueño de mis errores, pues quiero ser dueño de mis virtudes, que no se lleve el mérito el señor de la barba blanca (no, no hablo de Papa Noel)
Lo de que estamos hechos a su imagen y semejanza ya me cuadra más. Porque, de existir, parece estar tan mal del tarro como nosotros.
martes, 21 de enero de 2014
Rajoy, mamporrero de la Infantita
"Estoy absolutamente convencido de que las cosas le irán bien". Éstas han sido las palabras exactas con las que Rajoy se ha referido a la imputación de la Infanta Cristina por el caso Noos. Mirad atrás y volver a leer las frases las veces que sea necesario.
¿No creéis que implica una certeza en que la Presunta Delincuente Real se va a ir de rositas? No le ha dicho que le desea que le vaya bien sino que está convencido de que le irá bien. La misma periodista le repitió la frase como queriendo decir: "Mariano, que se te ha visto el plumero" y él lo intentó arreglar diciendo que de lo que estaba convencido es de su inocencia.
Si a eso le añadimos que fue el único punto en el que dijo algo categórico y concreto en el marco de una entrevista llena de ambigüedades...Blanco y en botella.
¿A estas alturas aún nos intentan hacer creer que esta señora es igual que cualquier ciudadano de a pie ante la justicia? Un Fiscal que se niega a acusarla y que parece más un abogado defensor; dos imputaciones, la última de más de doscientos folios (a un ciudadano de a pie con un par de folios se lo despachan); una señora cuya defensa es que es una amantísima esposa que firma lo que le pongan delante, porque es que lo que tiene cojones es que firmaba de su puño y letra (¿no os recuerda a otra supuesta esposa ignorante, nuestra ministra de Sanidad, Ana Mato?)
¿No creéis que implica una certeza en que la Presunta Delincuente Real se va a ir de rositas? No le ha dicho que le desea que le vaya bien sino que está convencido de que le irá bien. La misma periodista le repitió la frase como queriendo decir: "Mariano, que se te ha visto el plumero" y él lo intentó arreglar diciendo que de lo que estaba convencido es de su inocencia.
Si a eso le añadimos que fue el único punto en el que dijo algo categórico y concreto en el marco de una entrevista llena de ambigüedades...Blanco y en botella.
¿A estas alturas aún nos intentan hacer creer que esta señora es igual que cualquier ciudadano de a pie ante la justicia? Un Fiscal que se niega a acusarla y que parece más un abogado defensor; dos imputaciones, la última de más de doscientos folios (a un ciudadano de a pie con un par de folios se lo despachan); una señora cuya defensa es que es una amantísima esposa que firma lo que le pongan delante, porque es que lo que tiene cojones es que firmaba de su puño y letra (¿no os recuerda a otra supuesta esposa ignorante, nuestra ministra de Sanidad, Ana Mato?)
lunes, 20 de enero de 2014
Dios Salve al Líder
Os describo una situación:
- Hay que jurarle al líder fidelidad incondicional. El líder dirige. Al líder no se le discute.
- Cualquier disensión puede llevar a la expulsión de la comunidad. No se puede pensar diferente del resto del grupo o uno corre el riesgo a ser tratado como un paria y expulsado de entre los que creías que eran los tuyos.
- Prohibido mover un músculo por uno mismo. Se espera a recibir órdenes y luego, se actúa.
- Solo el líder y sus más cercanos acólitos poseen la Verdad, no solo para el resto del grupo sino para también para los que no piensan como ellos.
¿Se trata de una secta?¿Es una dictadura?
No, se llama... Partido Político Democrático.
Curioso que uno de los puntales de la Democracia tenga un funcionamiento profundamente dictatorial, con eufemismos tan reprochables como la "disciplina de voto". Traducido: "me la suda lo que pienses, te digo qué tienes que votar y eso es lo que votas. O te piras".
Vaya democracia de los cojones
- Hay que jurarle al líder fidelidad incondicional. El líder dirige. Al líder no se le discute.
- Cualquier disensión puede llevar a la expulsión de la comunidad. No se puede pensar diferente del resto del grupo o uno corre el riesgo a ser tratado como un paria y expulsado de entre los que creías que eran los tuyos.
- Prohibido mover un músculo por uno mismo. Se espera a recibir órdenes y luego, se actúa.
- Solo el líder y sus más cercanos acólitos poseen la Verdad, no solo para el resto del grupo sino para también para los que no piensan como ellos.
¿Se trata de una secta?¿Es una dictadura?
No, se llama... Partido Político Democrático.
Curioso que uno de los puntales de la Democracia tenga un funcionamiento profundamente dictatorial, con eufemismos tan reprochables como la "disciplina de voto". Traducido: "me la suda lo que pienses, te digo qué tienes que votar y eso es lo que votas. O te piras".
Vaya democracia de los cojones
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