jueves, 27 de febrero de 2014

No me estropees el programa

Lo escuché en un zapping (en el grandísimo programa APM, de TV3) y no podía dar crédito. Toñi Moreno, ese cáncer para el periodismo, de risa histérica y que confunde empatizar con compadecer de la manera más censurable, insistía una y otra vez a una invitada que estaba en su casa que debería pensar en volver con su ex pareja porque se la veía aún enamorada. Tanto insistía esa folclórica de las ondas hertzianas que no entiende que ser chabacana está lejos de ser cercana ni de caer simpática, que la invitada tuvo que rechazar de plano ese intento de Celestina barata de la Moreno, argumentando de forma contundente: "bueno, es que cuando tu marido te pega..." (no hay reconciliación posible, venía de decir)

Algo que se habría quedado en una simple metedura de pata por parte de una presentadora torpe (infórmate, gilipollas) se convirtió en uno de los ejemplos más representativos de la bajeza humana. Con sonrisa congelada durante unos segundos, a esta imbécil no se le ocurrió otra cosa que responder con clara intención de zanjar la cuestión a lo a-mi-no-me-cuentes-tu-vida-que-este-es-un-programa-de-lágrima-pero-de-alegría-no-me-entristezcas-a-la-audiencia: "Eso, o se denuncia, o se calla para el resto de la vida". Hacía tiempo que no veía una muestra de inhumanidad tan vergonzosa.



Toñi Moreno ha intentado recular diciendo que los maltratos se denuncian en las comisarías y no en la televisión. Se le olvida que fue tras su malsana insistencia cuando, acorralada, la mujer no tuvo más remedio que explicar su situación. Sea o no la televisión el foro adecuado para que una persona diga que está siendo maltratada, creo que si esta buitre carroñera que se alimenta del dolor humano hubiera estado dos meses, dedicándose 24 horas al día de forma exclusiva a pensar en la peor manera de tratar a una persona, no le hubiera salido tan efectivo como el mazazo que supusieron semejantes palabras en directo.

Me repugna esa gentuza que da a entender que a la mujer que no denuncia poco menos que se merece lo que le pasa. ¿Perdón? ¿Tan difícil es pensar que el miedo, la falta de autoestima, la indefensión económica, la legislación permisiva y poco efectiva, y tantos otros factores convierten muchas veces en tarea imposible el denunciar? ¿En serio que el consejo de esta tipa es "o denuncias o te callas"?

A esta señorita habría que dictarle una orden de alejamiento para que se le impidiera acercarse a menos de tres kilómetros de una cámara y un micro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario